martes, 31 de enero de 2017

JUAN (Johannes Pedro) SIELFELD JESSEN, Bombero y ex – Director N° 30 de la 2° Cía. “Bomba Germania” de Valparaíso.


Hoy hemos querido destacar un “Segundino" de excepción Juan Sielfeld Jessen, comerciante naviero, nacido en Hamburgo/Alemania el 14 de julio de 1878. Hijo de Johannes Jürgen Sielfeld Christiansen, nacido el 03.de 1840 Flensburg/Ducado de Schleswig/Alemania y falleció el 25 de octubre de 1899 Hamburg/Alemania) y Anna Maria Jessen Ripcke nacida el 20 de julio de 1841 Flensburg/Ducado de Schleswig/ Alemania, fallecida el 07 de julio de 1933 en Hamburg/Alemania. Bombero voluntario y Director de la “Bomba Germania de Valparaíso en dos ocasiones (de 1916 a 1920 y de 1924 a 1926), fallecido en Valparaíso/Chile el 17 de marzo de mil novecientos cincuenta y seis. 

En ocasión de una visita al cuartel de la 2° Cía. “Bomba Germania” de Valparaíso con autoridades alemanas a fines, de 2016, su nieto el arquitecto Berndt Sielfeld entregó una fotografía enviada desde Santiago por su hermano y nieto también de don Juan Sielfeld Jessen, ello en atención que la foto existente no parecía la más adecuada para representar a quien fuera, según antecedentes del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso; Director de la Germania en 2 ocasiones, entre los años 1916 -1920 y 1924 – 1926. No cabe duda que el acta del incendio del 30.12.1939 se refiere Juan Sielfeld Jessen “Bombero Honorario”, destacado por su valiosa colaboración al servicio de la ciudad. 
En el ROL: 1924 podría referirse a uno de sus sobrinos hijos de su hermano mayor, Juan Sielfeld Wall, que para efectos de distinguir tío y sobrino, se dio en llamar Juan 2º Sielfeld en la Germania; en familia se le conocía por tío Juan, el apelativo 2º para la familia es nuevo. Juan Ernest Sielfeld Gundlach es el segundo de los 5 hijos del tío Juan. Reside en Concepción, es Ingeniero Mecánico de la UTFSM y dueño de la industria metalmecánica SIGU con asiento en Talcahuano.

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Con el valioso aporte del arquitecto Berndt Sielfeld y el Profesor don Víctor Mansilla


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lunes, 2 de enero de 2017

Galvarino Vera Mac Connell, Mártir del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso



Galvarino Vera Mac Connell, bombero Voluntario de la 8ª Compañía “Zapadores Franco-Chilenos”, encontró trágica muerte en el incendio ocurrido el 1° de enero de 1953 y posterior explosión de la “Barraca Schulze”. Nació en Iquique, provincia de Tarapacá el 27 de septiembre de 1911. De profesión Mecánico su vida laboral, en la ciudad de Valparaíso, la desarrolló en la maestranza Barón de los Ferrocarriles del Estado. 
Casado con doña Violeta Roda Bernal. Padres de tres hijos: Carlos, Jorge y Lidia. Su esposa le sobrevivió hasta el año 2004, falleciendo a los 91 años de edad.

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Agradecimientos a su hijo Prof. Dr. Jorge Vera Roda


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viernes, 30 de diciembre de 2016

Valparaíso 1851 les desea Feliz Navidad y todo lo mejor en el Nuevo Año 2017 que se inicia.


En estas fechas tan significativas, especialmente Navidad, momento en que nos reencontramos y verdaderamente nos sentimos más unidos que antes, y Camaradas de un ideal bomberil común; reciban cada uno de Uds. el saludo fraterno y la gratitud de estos dos viejos bomberos que disfrutan navegando en la historia Institucional de cada uno de los Cuerpos de Bomberos de la República que nacieron un lejano 30 de junio de 1851 en el primer puerto de Chile.

Gracias por la ayuda recibida de vuestras Instituciones, ella ha sido una valiosa información, verdadero aporte para descubrir aun más a nuestros fundadores y a todos quienes nos antecedieron.
A la vez el término del año nos permite hacer un recuento de lo que ha sido este 2016 y las proyecciones y proyectos que cada uno tiene para desarrollar en el Nuevo Año 2017 que se inicia.

(Feliz Navidad y todo lo mejor en el Nuevo Año 2017)

Valparaíso 1851 hrm/cca.


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lunes, 15 de agosto de 2016

Sebastián David Castro Valdés, primer Mártir del Cuerpo de Bomberos de Paillaco 12 de agosto de 2016.


“Honor y Gloria a nuestro Héroe”, a nuestro camarada de ideal Bomberil, Sebastián David Castro Valdés (Q.E.P.D.), Muerto en Acto de Servicio el viernes 12 de agosto de 2016, producto de un grave accidente de tránsito mientras se dirigía en el trayecto hacia una emergencia estructural en calle Mac Iver, cuando a la altura de calle O’Higgins con Bulnes en la ciudad de Paillaco, fue impactado a las 18,45 horas por un camión Municipal, conducido por el Conductor Sr. Alejandro Navarrete, quien al percatarse de la gravedad de las lesiones llamó al servicio de emergencia, quedando detenido en la Subcomisaría de Carabineros.  conductor fue sometido al examen de alcoholemia en el Hospital a la espera de los resultados y la posterior orden del Fiscal. El bombero Castro pertenecía a la Primera Compañía de Bomberos “Germania” del Cuerpo de Bomberos de Paillaco, Una vez estabilizado fue de inmediato trasladado con lesiones de grave al Hospital de Valdivia. Lamentablemente su estado era de tal gravedad que no pudo recuperarse, falleciendo el día sábado ante la consternación de sus camaradas de la “Germania”. Sus restos fueron trasladados desde la ciudad de Valdivia (Región de los Ríos) el domingo 14 de agosto, a las 11:00 horas, a Paillaco, siendo despedido por el Cuerpo de Bomberos de Concepción. Al llegar a su ciudad natal Paillaco se dirigieron al cuartel de la 2° Compañía de Bomberos de la ciudad, ubicado en Bernardo O’Higgins 375 frente a la Plaza de la República, donde fueron velados. La comunidad rindió un sentido homenaje al bombero Mártir con una velatón frente a su cuartel. El día lunes 15 se mantuvo la comunidad visitando al bombero Mártir para, posteriormente, darle cristiana sepultura en el mausoleo del Cuerpo de Bomberos de Paillaco, ubicado en el Cementerio General, después de una misa a realizarse a las 18:00, en el lugar del velatorio. Sebastián David Castro Valdés (Q.E.P.D) fue acompañado a su última morada por todos los Cuerpos de Bomberos de la Región de Los Ríos y delegaciones de la Región de la Araucanía. Sebastián es el primer bombero mártir del Cuerpo de Bomberos de Paillaco. El Directorio General en sesión extraordinaria del sábado 13 de agosto de 2016 declaró de acuerdo a lo establecido en el Reglamento General del Cuerpo de Bomberos de Paillaco nombrar como Mártir de la Institución al Bombero Sebastián David Castro Valdés (Q.E.P.D), quien se desempeñaba como bombero de la Primera Compañía “Germania” y Secretario General de C.B. Paillaco, Sebastián ha fallecido a la edad de 21 años producto de las graves lesiones sufridas en el accidente de tránsito. El nuevo Mártir del C.B. Paillaco desde muy niño se acercó a la “Germania” y fue un enamorado de esta noble institución, pidiendo permiso para pasar a ver las maquinas, equipos y solicitando su incorporación como Cadete en el año 2007. Al incorporarse a la “Germania” como Bombero Voluntario. Debido a su alto espíritu de servicio y voluntad de ayudar a la institución que pertenecía, ocupó los cargos de Ayudante, más tarde Secretario de su Unidad, Teniente 2° de Tropas y finalmente este año 2016 asume como Secretario General del Cuerpo de Bomberos de Paillaco.      "Gott Mit Uns"

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Agradecimientos a: Diario Paillaco, Bomberos Paillaco y otros archivos


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lunes, 27 de junio de 2016

"Héroes de Fuego" del Cuerpo de Bomberos de Maullín, fundado el 23 de octubre de 1909.


Maullín que en la lengua Mapudungún significa “salto de agua” ó “cascada de lluvia”, está ubicada en la X Región de Los Lagos. No está claro el año de fundación que data entre mediados del siglo XVI y del siglo XVII. En 1603 un año después de la despoblación de la ciudad de Osorno por la rebelión mapuche de 1598, se erigirían más hacia el sur los fuertes San Antonio de Carelmapu y San Miguel de Calbuco, para defender a las poblaciones españolas sobrevivientes de la destrucción de Osorno.

Se piensa que el Fuerte de Maullín se habría fundado como centinela de apoyo a estas poblaciones durante las décadas siguientes, debido a la falta de fuentes no hay consenso sobre su fecha exacta de fundación. Finalmente, en 1790 es refundada como San Francisco Xavier de Maullín, año desde el que mantendría una población hasta el día de hoy, siendo parada obligada del antiguo Camino Real que comunicaba sectores de la isla de Chiloé y la ciudad de Valdivia. Entre las más destacadas instituciones creadas en la ciudad de Maullín se encuentra el Cuerpo de Bomberos, fundado el 23 de octubre de 1909, formada mayoritariamente por habitantes de la Villa de Maullín y alrededores; profesores, funcionarios públicos, pequeños empresarios, agricultores, carpinteros, zapateros, artesanos y pescadores. Las nuevas poblaciones instaladas en la periferia a comienzos del siglo XX, fue el motivo de crear una institución para proteger a la ciudad contra los incendios y cualquier otro siniestro que amenazara la ciudad y sus habitantes. Los bomberos fundadores tuvieron un profundo sentido humanitario, se prepararon apoyados en principios doctrinarios fundados en la Disciplina y la Responsabilidad. En el Libro de Acta de Fundación del Cuerpo de Bomberos de Maullín se lee lo siguiente; “En la Villa de Maullín del Departamento de Carelmapu, a veintitrés de octubre de 1909, reunidos los infrascriptos, Celestino Díaz A., J.Ramón Saraos, Antonio Díaz B.,Bartola Domínguez, José 2º Pérez, Manuel Soto P.,Gumersindo Vargas, Juan Andrés Miranda, J. Plutarco Toledo, Pedro J. Velásquez, Nicolás Díaz, Eliseo Aburto, Eusebio Álvarez, Manuel J. Hernández, Juan de Dios Díaz, Juan J. Barría, Rafael González, J. Miguel Hernández, Flavio Díaz, Eduardo Paredes, Benedicto García. C. i además que suscriben el Acta todos los vecinos propietarios, acordaron fundar el “Cuerpo de Bomberos de Maullín” para la extinción de incendios i la propiedad de vidas y propiedades contra los riesgos de los mismos, i nombraron el siguiente directorio provisorio de la corporación, mientras se organiza en forma definitiva. Superintendente: Celestino Díaz A.- Comandante: José 2º Pérez,- Vice-Comandante: Juan Andrés Miranda – Tesorero: don Bartola Domínguez – y Secretario: Benedicto García C. Acordaron que también la Corporación deberá regirse por los Estatutos del Cuerpo de Bombero Maullín. En los primeros años el Primer Directorio tomó la contratación de importantes mejoras en las Compañías, quedando organizadas las dos que formaban el Cuerpo de Bomberos de Maullín. La instrucción y disciplina de sus miembros se demostró en los incendios en que actuaron. En 1915 los bomberos se encontraban preocupados de resolver el problema de las Alarmas que no existían en la ciudad. Frente a estas dificultades, el Directorio acordó disponer de los servicios de una Campana, que sirvió en todo caso para su deseo de ayudar en la mejor forma posible, a la obra en que se encontraban empeñados los bomberos. También se debe recordar que los carros bombas eran tirados con caballos y debían movilizarse por pésimos caminos de arena de la Villa Maullín, ello significaba que los traslado se hacía con extrema lentitud, favoreciendo así la propagación de los incendios. Por ello todos los incendios exigían la presencia de los dos Compañías existentes. Cuando ocurría un gran incendio, la tarea de bomberos era impedir que el fuego se propagara al resto de la manzana, por lo cual demolían rápidamente las propiedades colindantes y apagaban las brasas con baldes de cuero. En aquellos años, el amago de incendio era en extremo deficiente, puesto que continuaba siempre el uso el hacha, la picota, el balde y la pala, lo que significaba que el trabajo de bomberos se limitaba a demoler la propiedad siniestrada para evitar su propagación. El Directorio de 1928 empieza a gestionar la adquisición de una bomba a motor y no pudiendo concretar la compra directa en Alemania, llega a un acuerdo con el C.B. de Puerto Montt y adquiere una Bomba a motor denominada “La Salvadora” por un monto de $ 3.350.- Para esa fecha el Cuerpo de Bomberos de Maullín contaba con una antigua Bomba a Palanca de fabricación Alemana Henrich Kurt Stuttgart Nº 2549. Para hacerla funcionar bomberos necesitaba del esfuerzo corporal de muchos bomberos. Por ello el Directorio acordó organizar la 3ª Cía. formada por hombres de nobles sentimientos del deber y del sacrificio quienes fundaron la “Tercera” el 13 de noviembre de 1928. En ese año se le entrega a la 1ª Cía. de la Bomba a motor y a la 3ª Cía. la Bomba a Palanca Henrich Kurt Stuttgart Nº 2549 de la 1ª Cía. La 4ª Cía. es fundada en el “Sector de los Carreras” una tarde del 25 de enero de 1969. A la fecha el Cuerpo de Bomberos de Maullín marcó un hito de pena y dolor al caer en Acto de Servicio al bombero José Reinaldo Ojeda de la 2ª Cía. en circunstancia que el 3 de diciembre de 1985 su Compañía, se dirigía a un llamado de incendio en el Sector “La Matanza”, volcando el carro en el sector “Las Chilcas”, originando una gran cantidad de bomberos heridos, quienes fueron derivados a diferentes centros hospitalarios, uno de ellos; Carlos Peña en helicóptero a la Capital Regional. Aquel día las sirenas silenciaron sus ecos, el destino enlutó los corazones de los Caballeros del Fuego por el fallecimiento del bombero José Reinaldo Ojeda, bombero Mártir que dio su vida en el sagrado cumplimiento del deber, cuyo nombre lleva la 2ª Cía. en su eterno recuerdo y homenaje. 

Valparaíso 1851 (hrm/cca)


Agradecimientos a la investigador y escritora Sra. Andréa Soto Toledo. Antecedentes históricos y fotográficos de su libro "Héroes de Fuego", Memoria histórica del Cuerpo de Bomberos de Maullín

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jueves, 24 de marzo de 2016

Bombero Eduardo Rivas Melo, Héroe en la Paz y Caballero del Fuego 13ª Cía. "Providencia", muerto en Acto de Servicio el 21 de marzo de 1981.


El 21 de marzo pasado la 13ª Cía. de Bomberos “Providencia” y el Cuerpo de Bomberos de Santiago, recordaron a uno de los suyos; quien falleció trágicamente a los 23 años de edad combatiendo las llamas en la Torre Santa María, ubicada en la comuna de Providencia. Se trataba del bombero Eduardo Rivas Melo muerto en Acto de servicio el 21 de marzo de 1981 mientras cumplía su sagrado deber voluntariamente impuesto; en el incendio de la Torre Santa María tratando de rescatar personas atrapadas en uno de los ascensores del edificio más alto de Chile en aquella época....
Eduardo nació en Santiago el 28 de junio de 1957. Cursó sus estudios secundarios en el Liceo José Victorino Lastarria de la comuna. Motivado por el servicio que entregaba la “Trece” a los habitantes de Santiago, llegó al Cuartel, ingresando a la Brigada Juvenil el 4 de noviembre de 1973. Así y luego de meses de estudios, el 14 de marzo de 1975 ingresó como bombero a su amada “Trece”. Su gran responsabilidad le permitió cumplir con su familia a su cargo y con la Compañía que juró acatar. Estudiaba Auditoría Contable en la Universidad de Chile y trabajaba en un Banco. El 21 de marzo de 1981, a las 10:15 horas, se dio la alarma de incendio en Avda. Santa María y Pedro de Valdivia Norte, 6° Cuartel, en el lado sur del piso 12 de la entonces Torre más alta de Santiago y primer rascacielos de Chile inaugurado en 1980. El incendio fue un escenario de pesadilla sin precedentes, era el edificio más alto y seguro del país, y bastó una chispa provocada por un cigarrillo mal apagado para originar la inflamación del pegamento utilizado para instalar unas alfombras. Hubo un total de 11 muertos, entre ellos el bombero de la 13.ª Cía. “Bomba Providencia”, Eduardo Rivas Melo. Siete Trecerinos tripularon la Berliet en la primera salida, carro que poseía la Decimotercera Compañía en esa época. El fuego era visible a gran distancia en todo Santiago. Violentas lenguas de fuego consumían los pisos de su gigantesca estructura, luciendo espectacular esa mañana primaveral. Incendio cruento de grandes proporciones. Las víctimas fatales fueron producto de la desesperación inicial, calcinadas, asfixiadas o por saltar al vacío desde los pisos superiores. Un coloso poco menos que inexpugnable, con 110 metros de altura, 30 pisos y cuatro subterráneos. Pero solo bastó una chispa en contacto con una planta libre impregnada de gas de neoprén, que en ese momento se usaba en pegar alfombras, para que una hoguera empezara a devorar todo a su paso. Se trabajó por largas horas. Al terminar su labor los “Trecerinos” se formaron para Pasar Lista como el resto de las Unidades de la Institución. Faltaba el joven bombero Eduardo (“Lalo”) Rivas Melo. Había muerto asfixiado en el interior de la Torre Santa María cumpliendo con su deber de luchar contra el fuego y salvar las vidas inocentes. Fue el cuarto mártir de la “Trece” y trigésimo quinto del Cuerpo de Bombero de Santiago. Sus restos mortales fueron trasladados al Cuartel de Eleodoro Yañez y posteriormente al Cuartel General de la Institución. Sus funerales se realizaron el 23 de marzo 1981 cuando estaba por cumplir 24 años. La palabra de los sobrevivientes al incendio. Los sobrevivientes dijeron que en dos minutos las llamas habían alcanzado todo el piso, como si una bola de fuego envolviera el recinto. "Arrancamos una puerta y la tiramos por una de las ventanas rompiendo los cristales. Gateamos para evitar el humo espeso que llegaba hasta un metro del suelo", señaló en 1981 el trabajador José Flores, uno de los sobrevivientes. "Por el hueco del vidrio roto comenzamos a salir de a uno, colgándonos de las molduras. Preferíamos arriesgarnos a morir cayendo desde esa altura, antes que calcinados (por los 700 grados que alcanza un espacio cuando se desata un incendio). Así, colgando, rompimos el vidrio del piso inferior y nos descolgamos. Después bajamos por las escaleras", agregó Flores. El primero en llegar al lugar fue el camarógrafo Hernán Cortés, hoy de 65 años. Estaba en el hotel Sheraton, cubriendo un evento del Comité Olímpico de Chile luego de ver unas llamas en la torre cruzó con sus equipos; "Empecé a grabar de inmediato y estuve hasta que cayó el primer cuerpo... ahí no pude seguir más. Cayó a un metro de la camilla que sostenía bomberos. Lo grabé cuando venía en el aire... fue espantoso". Al poco rato, Cortés cuenta que llegaron los tres canales de la época, que estuvieron transmitiendo el incidente en vivo. El camarógrafo Juan Carlos Segovia, quien esa mañana estaba de turno en TVN, se acercó al patio del canal para observar incrédulo el gigantesco muñón tiznado en que se estaba convirtiendo el edificio gracias a las llamaradas. "Cuando llegamos veíamos cómo la pileta de la torre se llenaba de vidrios, pedazos de ventanales de hasta 50 centímetros que caían como guillotinas. Se creó una psicosis colectiva e incluso, alguien se tiró desesperado desde el piso 3. Quedó con el cuerpo enterrado de vidrios. Entre las bocanadas de llamas y el humo, vimos que otra persona se tiraba al vacío. Cuando Bomberos lo tomó del suelo su cuerpo era como un muñeco de goma con todas las articulaciones desintegradas", cuenta Segovia. El bombero Enrique Pérez tenía entonces 34 años y pertenecía a la 1ª Cía. de Santiago, de las primeras en llegar al siniestro. Señaló que la demora en apagar las llamas no fue la falta de escaleras telescópicas (38 metros), sino que el problema fueron los espejos de agua ubicados contiguamente al primer piso de la torre. "Estos no les permitían a los carros dar el ángulo para alcanzar el piso 12. Solamente llegábamos hasta el nueve", dice Pérez, que entonces llegó en jeans y chaqueta de cuero a cumplir sus labores. Bomberos no contaba entonces con los actuales trajes especiales. "Pero esa instrucción sólo se le dio al personal de las oficinas que concurre de lunes a viernes, pero no a las decenas de trabajadores que ese sábado se encontraban haciendo arreglos de alfombras", explica Félix Sarno Mondaca, ex-Secretario Gral. del Cuerpo de Bomberos de Santiago. La mayoría de las víctimas fatales -casi todas provenientes de la población Calvo Mackenna, de Renca no tenía idea de cómo utilizar las modernas vías de escape del edificio. De hecho, las escaleras presurizadas (que deben estar siempre cerradas) ese día estaban abiertas de par en par. Quemados en el nivel 12, fallecieron dos trabajadores instaladores de alfombras. Otras tres personas trataron de huir en un ascensor que quedó trabado en el piso 12, pero murieron atrapadas en él. "Ese ascensor lo bloquearon los trabajadores en el piso 12 y no lo pudieron activar después del incendio", recuerda Sarno Mondaca. Cuatro personas lograron tomar un ascensor e intentar subir a los pisos superiores, pero fallecieron encerradas en esa trampa mortal que se detuvo en el piso 28. Entre ellas, el voluntario de la 13ª Compañía de Bomberos y de entonces 23 años, Eduardo Rivas. "No falleció por las llamas; murió por el calor", afirma Enrique Pérez. También hubo otras dos víctimas. Sergio Rivera Núñez (32), vigilante de la torre, y el contador Mario Hernán Arriagada Acuña (39) - el mismo que el camarógrafo Hernán Cortés que trabajaba en el hotel Sheraton alcanzó a grabar - murieron saltando al vacío. Ese día, lo sucedido en la Torre Santa María convocó a más de 200 bomberos, quienes cerca de las 13.30 horas lograron controlar el fuego. Luego del siniestro, surgieron nuevas necesidades en el C.B. de Santiago, ya que fue el primer incendio de gran altura. Como entonces no existía una normativa que regulara la construcción en altura en Chile, ni mayor normativa respecto a la protección contra y sus consecuencias, esta tragedia obligó a la entrada en vigencia de la ordenanza correspondiente. Esta torre santiaguina fue un proyecto que cambió el skyline de la capital y representó la cara nueva y vanguardista de la arquitectura nacional. "Consideró en su diseño la normativa estadounidense en el combate de incendios al no existir en el país normativa al respecto", señala el arquitecto Yves Besançon, socio de la oficina que construyó el edificio (el estudio de Sergio Alemparte, Ernesto Barreda y Manuel Wedeles), junto a Carlos Alberto Cruz, Jorge Claude y José Manuel Figueroa. El proyecto, que se ideó bajo el concepto de plantas libres, además, consideraba aire acondicionado y ascensores de alta velocidad. "En esa época no había exigencia respecto de la cantidad de escaleras ni de presurización de las mismas ni de red seca y húmeda o materiales con resistencia al fuego. Pero el edificio contaba con la mayoría de esos detalles", agrega Besançon. Luego de esta catástrofe la normativa mejoró. "Se exigió a todos los edificios que sobrepasaran los siete pisos, tener red seca, una llave de incendio por cada unidad de vivienda o, en su reemplazo, una red húmeda", señala Manuel Brunet, coordinador de la Cámara Chilena de la Construcción. La Torre Santa María iba a tener una "gemela", tal como el World Trade Center de Nueva York, pero ese proyecto nunca se concretó. Según Besançon, el incendio no influyó en la postergación del segundo rascacielos. La "culpa" la tuvo la recesión de 1981 que paralizó la inversión inmobiliaria por algunos años, según aclara el arquitecto. En la Comuna de Pañalolén, existe una calle que recuerda silenciosamente al Mártir del Cuerpo de Bomberos de Santiago y Bombero de la 13ª Cía. Eduardo Rivas Melo, quien entregó su vida en el histórico incendio de la Torre Santa María el 21 de marzo de 1981. Honor y Gloria a Eduardo Rivas Melo y a los todos los Mártires de los bomberos de Chile que vistiendo la burda cotona y el casco del bombero voluntario; son la reserva moral de nuestra patria.
Valparaíso 1851 (hrm/cca)

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sábado, 5 de marzo de 2016

Anita Lara Córdova, Operadora Central de Emergencias del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, cumplió 50 años de Servicios en la Institución.

Los Bomberos de Valparaíso celebran desde el 1º de marzo, al igual que la 2ª Cía. "Bomba Germania", quien la invitó a su Tradicional Cena de Cuartel de Día "2" entregándole una distinción especial y un Bouquet de flores por el hito histórico de haber alcanzado la calificación del premio por 50 Años de Servicios, a la Operadora de la Institución Sra. Anita Lara Córdova, incorporada el 1º de marzo de 1966 cuando era Comandante don William Kenchington Mannzen (11ª Cía.) y Superintendente don Horacio Rodríguez Mc Kenna (9ª Cía.)
Hermana del Mártir de la 10ª Cía. de Valparaíso don Alejandro Lara Córdova, muerto en Acto de Servicio el 8 de Enero de 1965, a raíz de las graves lesiones recibidas mientras combatía un incendio Forestal el día 6 de enero de 1966, en el sector de la población “El Progreso” del Cº Los PlaceresEn la década de los sesenta la Central de Comunicaciones ubicada en el edificio de la Dirección General del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, ubicada frente a la Plaza Rafael Sotomayor Baeza, contaba con dos equipos marca Motorola de dos frecuencias, utilizados por algunos carros y por el Comandante. Anita se familiarizó con esos equipos de comunicación, los cuales con el pasar del tiempo, fueron evolucionando en calidad y tecnología, hasta tener hoy tecnología alemana de última generación. Durante muchos años trabajó con dos de sus hermanas que se incorporaron a la Central de Comunicaciones en esa época, para apoyar la pronta atención de las emergencias del Servicio Activo. Ellas fueron Clarita y Matilde Lara Córdova, las tres hermanas marcaron un hito ya que fueron el primer grupo de mujeres con que contó el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Las dos hermanas se dedicaron a la esforzada labor de apoyo en la atención de las diversas emergencias, tales como incendios estructurales, forestales y de materiales peligrosos, rescates vehiculares, en altura y espacios confinados sumados y otros servicios que son propios de los bomberos de Chile. Anita llegó muy joven para hacer un reemplazo y se quedó cincuenta años; de ellos, vivió treinta años en la “Central de Comunicaciones” donde trabajó como “Operadora Jefe”. Posteriormente se fueron integrando otras Operadoras hasta contar hoy con un total de ocho mujeres que atienden los llamados de emergencias durante las 24 horas del día. Durante toda su permanencia en la Institución ha sido una instructora del más alto nivel académico en comunicaciones, recibiendo a las nuevas Operadoras y capacitándolas puntualmente en enfrentar las emergencias que afectan a Valparaíso, una ciudad única con características muy especiales por su topografía, arquitectura materialidad de sus construcciones vías de acceso y otras tantas particularidades que se aprenden con la experticia que da la experiencia Señala también: "Me han tocado hechos donde murieron bomberos. El de 1971, cerca de Laguna Verde: fueron a rescatar gente desde un pozo profundo que contenía gas". En ese incidente murieron el Teniente Benjamín Vicuña y el bombero Phillip Reed Spencer. Un siniestro que la marcó profundamente fue el incendio en el antiguo gasómetro en 1994. En las inmediaciones de la Avda. Argentina. "La gente corría para todos lados y había que evacuar los jardines infantiles". También, los dos terremotos en 2010 y 2014: el terremoto - tsunami y el dramático incendio en los cerros porteños desde el 12 de abril de 2014. Hoy Anita señala que es una mujer agradecida de la vida, y este mes tomará sus vacaciones trasladándose a Nueva York. Allí, en la ciudad de los rascacielos, tendrá una larga estadía visitando a su hermana Nora y sus tres sobrinas. En 1966, cruzó por primera vez el portalón incorporándose a la antigua Central de Comunicaciones en el edificio Institucional donde fue recibida entre otros; por los antiguos equipos de comunicación, los que con el tiempo y el esfuerzo de los diferentes Directorios, han ido cambiando en su calidad y capacidad tecnológica. El próximo 30 de junio, fecha fundacional del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso; recibirá el merecido homenaje de la ciudad de Valparaíso y sus habitantes representados por el Alcalde de Valparaíso, quien la distinguirá con el Título de Ciudadana Benemérita de Valparaíso y su institución le entregará su testimonio por 50 Años de Servicios en la Institución, hito histórico jamás alcanzado por una Operadora en los 165 años de existencia del primer Cuerpo de Bomberos de la República. 
Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Agradecimientos a don Guillermo Ávila Nieves.

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miércoles, 27 de enero de 2016

Nuevo Carro Bomba Iveco Magirus 2016 al Cuerpo de Bomberos de Pencahue, Región del Maule, a orillas del Río Claro.


Financiado por la Junta Nacional de Bomberos de Chile, diez Cuerpos de Bomberos entre ellos el de Pencahue, recibieron un carro bomba Iveco Magirus Semi-Urbano o uno Forestal para renovar el Material Mayor de esas Instituciones Bomberiles de la Región del Maule.... La ceremonia se realizó en Santiago de Chile, participando en ella altas autoridades de Gobierno y por don Miguel Reyes Núñez, Presidente de Junta Nacional de Bomberos de Chile. Estuvo presente también don Ramiro Ríos, Presidente Regional de los bomberos de la Región del Maule. En el momento de las entregas de las llaves de los nuevos carro bomba, con mucha emoción don Gonzalo Rojas Oróstica, Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Pencahue y Presidente de la Provincia de Talca, recibió el carro bomba Iveco Magirus, semi urbano 4x2 con estanque con capacidad para 4.000 litros de Agua, motor de 299 HP y Tecnología Euro 5, equipado para entrar en servicio de inmediato en su cuerpo de destino. De inmediato una vez terminada la entrega, la nueva máquina fue trasladada a la ciudad de destino: Pencahue, donde fue recibido con gran alegría y satisfacción por la comunidad y sus organizaciones de base. Luego de la recepción de la importante ayuda lograda por todo el esfuerzo desplegado por el Superintendente de la Institución y secundado por sus bomberos, lo que significó recibir una máquina sin costo para la Institución bomberil ni sus autoridades, bomberos se reunió en la Dirección General y en el Cuartel de la 1ª Compañía, donde se celebró el logro y la magnífica gestión de todos sus integrantes. Nuevamente bomberos de Pencahue demostró a todos que mientras exista la comunicación y el dialogo franco a todo nivel; sin ambiciones personales ni tratando de borrar y partir de cero se logran resultados como los que hoy se ven en esta comunidad, se logra estar cada día más y mejor preparados para enfrentar todas las emergencias donde bomberos es requerido, siendo los únicos beneficiados; los habitantes de la ciudad. Recordemos que la Institución logró de inmediato luego del terremoto que afectó a Chile el 27 de febrero de 2010 construir un nuevo cuartel y recibir un carro Bomba cero Km. para la 1ª Compañía gracias al apoyo brindado por don Miguel Reyes, Presidente Nacional y don Raúl Bustos Secretario Nacional. Hoy se ve beneficiada con otro carro Bomba y la pronta construcción del cuartel de la segunda Cía. La nueva Bomba denominada B-2, fue asignada a la 2ª Compañía del Libertador ”Capitán General don Bernardo O’Higgins Riquelme”, ubicada en el sector de Corinto de la ciudad Agrícola, Vitivinícola y Forestal de Pencahue.

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

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domingo, 17 de enero de 2016

158ª Aniversario de la Fundación de la 9ª Cía. "Zapadores Freire" del Cuerpo de Bomberos de Valparaìso 19.01.1858

Hoy martes 19 de enero de 2015 la Novena Compañía de Bomberos "Zapadores Freire" del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso cumple 158 años de abnegados servicio a la comunidad de Valparaíso. En 1983 el preclaro servidor de la "Novena"; don Horacio Rodríguez Mc. Kenna, el más grande de los historiadores que ha tenido la Institución madre de los Bomberos Voluntarios de Chile; señalaba en el Prólogo de su magnífica obra "La Historia de la Novena Compañía" lo siguiente....
Al cumplirla 9ª Compañía de Bomberos de Valparaíso "Zapadores Freire, el 125º aniversario de su fundación, el pasado 19 de enero de 1983, y finalizar la charla que me correspondió dar, en el Salón de Honor, donde hilvanara, en breve resumen, los hechos más culminantes y significativos de su hermosa historia, manifesté mi formal intención de que ese sencillo trabajo, debidamente ampliado y perfeccionado pudiera servir, más tarde, para la edición de un folleto que por su contenido ilustrativo, se convirtiera en una fuente de conocimientos de innegable valor educativo, para todos bomberos de esta Compañía. Con profunda satisfacción, he llegado ahora a la culminación de tan acariciado propósito, en este volumen que comprende un largo ciclo de nuestra vida institucional, desde su origen, sus vacilantes pasos iniciales, pasando por la etapa heroica de su afianzamiento y organización, hasta llegar, por último, a la época actual de su desarrollo, progreso y fortalecimiento. En razón a la amplitud del tema, 125 años de intensa actividad he debido emplear el sistema de la narración en forma muy sumaria, abreviando algunos episodios y omitiendo otros a fin de que su lectura resultase amena y entretenida. De este modo pretendo entregar al bombero lector, lo que me ha parecido más importante, curioso y trascendente de los anales de su Compañía. En todo caso, con esta pequeña obra, creo que se logra llenar un vacío cierto, ya que por desgracia no existe ningún texto para consulta y estudio de fácil adquisición, donde sea posible repasar en sus páginas, el relato fascinante y conmovedor a la vez, de la gloriosa historia bomberil de Valparaíso, cuna en Chile, de este movimiento de altruismo y de servicio. Me presento ante el lector con este sencillo y modesto trabajo ejecutado con mucho cariño y entusiasmo, llevado a cabo como un verdadero desafío a mis posibilidades, sin ningún título, ni mucho menos como un pretencioso historiador, sino tan solo como un simple apasionado narrador de nuestra historia, ya que me he preocupado, durante muchos años, de acopiar recortes de la prensa, conservar apuntes personales, atesorar folletos, memorias, crónicas y comentarios, me he permitido reunir, en mi archivo particular, una verdadera colección de material bomberil, sumamente valiosa e importante. Con estas sinceras palabras, presento esta breve narración histórica, preparada con profundo interés, respeto y seriedad, la que me honro en dedicar, con inmenso cariño y reconocimiento a mi querida Novena Compañía. Septiembre de 1983. Horacio Rodríguez Mc. Kenna. El libro escrito por don Horacio Rodríguez Mc. Kenna es un homenaje a su Novena Compañía y el recuerdo y saludo de esta fecha tan significativa, ha sido enviado por él; desde el Cuartel Eterno, como saludo y recuerdo a sus camaradas bomberos de la "Zapadores Freire" de ayer, hoy y los que se incorporen a esta Legión de hombres de Honor. Próximamente su Compañía completará la historia que don Horacio dejó escrita hasta el 19 de enero de 1983. Un breve resumen de la obra de don Horacio nos señala que una vez reunido un grupo de generosos vecinos encabezados por don José Tomas Ramos Font, Otto Uhde, Guillermo Müller, José Cerveró, Juan Brown, Martín Stevenson, Juan Mouat, Francisco A. Nebel, Eduardo Mickle, Enrique Ward entre otros, fundaron la antigua Asociación contra Incendios de Valparaíso (hoy Cuerpo de Bomberos de Valparaíso) el 30 de junio de 1851 con 4 Compañías; dos de agua, una de ganchos, hachas y escalas y una de Guardia de la propiedad. En la persistencia de los primarios impulsos, en su fe inquebrantable, mantenida y comunicada de una a otra generación, por los Jefes y Oficiales del Cuerpo de Bomberos, en el altruismo efectivo de todos sus servidores, debemos encontrar sin duda, el secreto de la vitalidad de organismo, que puede exhibirse como uno de los exponentes más honrosos de nuestra cultura y, sobre todo, de esta fraternidad social, que pone noblemente a los unos al servicio de los otros, con un desinterés que, verdaderamente enaltece a todos sus componentes. Meses después se fundan nuevas Compañías, el entusiasmo de la juventud porteña por aumentar las fuerzas de la Asociación, despertó interesantes iniciativas tendientes a la instalación de nuevas Unidades. Así fue como vemos la organización de la 3ª Cía. de Bomberos del “Almendral” el 31 de julio de 1852, designando Director a don Nicolás Albano y Capitán a don Edmundo W. Sartori. Deja de funcionar el 25 de octubre de 1852 por la apatía e indolencia de su personal. Pocos meses después el 13 de octubre de 1854 se funda la actual 3ª Cía. gracias a la donación de una Bomba de Palanca Doble por Don Matías Cousiño y Alfaro Fue nombrado Director don Luis Cousiño Squella, hijo de don Matias Cousiño y Capitán don Edmundo W. Sartori nuevamente. Más tarde la numerosa colectividad española funda la 4ª Cía. “Bomba Española” el 17 de mayo de 1876. Lamentablemente hubo de disolverse el 17 de octubre de 1864, con motivo del conflicto bélico surgido entre Chile y España. Los franceses no se quedaron atrás y el 21 de junio de 1856 fundan dos Compañías Francesas dada la gran cantidad de adherentes; la 5ª Cía. “Pompe France” y la 2ª Cía. de Hachas, Ganchos y Escaleras (hoy 8ª Cía. “Zapadores Franco-Chilenos). El 23 de enero de 1858 y con el apoyo de la colectividad italiana fundan la Cía. de Bombas Nº 6 “Colón”. También el 19 de enero de 1858 las autoridades bomberiles habían aceptado dos Unidades más; la 3ª Cía. de Hachas, Ganchos y Escaleras, más tarde esta se convertiría en la 9ª Cía. de Bomberos “Zapadores Freire” el 1º de enero de 1867. Hace 125 años se vio cristalizada la ansiada aspiración de esos numerosos grupo de chilenos, entre los que figuraban empleados, artesanos y obreros. En efecto ese memorable día 19 de enero de 1858 satisfactoriamente cumplido al reunirse en los Salones de la Bolsa Comercial donde se redactó y se firmó el Acta de Instalación de la Compañía, cuyo libro original se conserva actualmente en su Secretaría. Como un recuerdo histórico de importancia copiaremos la respuesta del Superintendente de la Asociación contra Incendios don Juan Agustín Galeas al señor Domingo Montalva, organizador de la Compañía. Señor don DOMINGO MONTALVA Presente.- Señor Tengo el agrado de comunicar a Ud. que el Directorio ha aceptado con placer el ofrecimiento que hizo Ud. a nombre de sus comitentes de formar una Compañía de Hachas y Escaleras y me ha encargado le de a Ud. las gracias por el patriotismo que demuestran en la protección del bien público. Sírvase Ud. ahora instalar la Compañía bajo el nombre de “3ª Compañía de Hachas y Escaleras y reunir a los miembros para que procedan al nombramiento de su Oficiales y de su Director, para que con esto pueda yo enseguida arreglar lo necesario para el equipo de la Compañía. Acepte Ud. las consideraciones de aprecio con que me repito de Ud. su atento servidor. JORGE FEHRMANN, Secretario General, JUAN A. VIVES, Superintendente. Los Benefactores de la 9ª. Cía. “Zapadores Freire” Uno de los más destacados benefactores de la “Novena” ha sido la familia Baburizza, pues desde 1924 su generosidad con la ciudad de Valparaíso, sus habitantes, sus bomberos y particularmente su 9ª Compañía “Zapadores Freire”; han recibido el aporte generoso en la obtención del material mayor de la Unidad. Entre 1924 y 1959 el renombrado hombre de negocios y distinguido benefactor, don Pascual Baburizza Soletic, resolvió donarle a la “Novena” una valiosa y moderna “Escala Telescópica” Alemana Magirus fabricada de madera de 30 metros de extensión, entregada al servicio el 14 de septiembre de 1924 bautizada como “Yugoeslavia” como un emotivo homenaje a la patria del donante, a quien también se le otorgó el título de Miembro Honorario y Benefactor. Asistió a la ceremonia el Cónsul de Yugoeslavia Sr. Svilokos, quien presenció un ejercicio realizado en la Plaza Sotomayor y calle de San Agustín (hoy Alcalde Tomás Ramos y Ramos). Luego de 35 años de servicios, en reunión de Directorio del 29 de mayo de 1959, se autorizó su venta al Cuerpo de Bomberos de Quillota en $ 500.000.-. En 1958 nuevamente la familia Baburizza entrega a la “Novena” un carro Telescópico donado por don Juan Baburizza Gabric, con motivo de la conmemoración del Centenario de la Compañía. La enaltecedora tradición de filantropía para con la “Novena” iniciada en 1924 por don Pascual Baburizza Soletic, fue continuada por sus sobrinos, don Bozo, prematuramente fallecido en 1952 y don Juan, fallecido el 15 de agosto de 1976; acompañando a este último, su hijo Pascual, Director Honorario de la 9ª Compañía. Así fue, que para el Centenario de la 9ª. en 1958, don Juan Baburizza Gabric, obsequió a “su Novena” como acostumbraba a decirlo, un moderno carro Telescópico “Magiruz-Deutz”, Alemán modelo DL-37, de extensión automática, con 37 metros de desarrollo, cinco tramos, más una prolongación, y una escalera adicional de mano, de 2 metros. Además, el carro contaba con una completa y moderna instalación de intercomunicación entre la punta de la escalera y la base, por medio de micrófonos y altavoces, para facilitar la transmisión de órdenes. Se recibió equipado con un pitón monitor, accionable desde el suelo y también desde la punta de la escalera. Completaba el equipo, un moderno dispositivo automático de salvamento, con cable “Liberator”, con el que es posible efectuar salvamentos de varias personas, sin interrupción alguna. El valor de este carro, y su equipo adicional, fue de US. $ 31.000.- CIF Valparaíso. También por cuenta del señor Baburizza, viajó desde la República Oriental del Uruguay, el Técnico en manejo de carros-telescópicos del Cuerpo de Técnicos de los Bomberos Uruguayos señor Alfredo Pedemonte, quien de inmediato dictó un curso de conducción y operación de la torre del carro. El bombero y M.H.D.G. “Por Méritos” señor Pedro Rojas Ramírez recibió el curso de instrucción y ha sido su principal maquinista y operador por más de 40 años. Su entrega oficial, se registró el domingo 15 de marzo de 1959 en una brillante y solemne ceremonia efectuada en la Plaza Sotomayor, con la concurrencia de altas autoridades, acompañadas del Directorio General y con un público de miles de personas. El Acto se inició con el oficio religioso que estuvo a cargo del Capellán de la “Novena” R.P. Florencio Infante Díaz, quien bautizó el carro Telescópico, con el nombre de “Juan Baburizza Gabric”, el que se encontraba rodeado de sus madrinas, señoras Irma Raic de Baburizza, Mary Baburizza de Raby, Etty Baburizza de Araya, Irma Baburizza de Abovich, Silvia Kaplán de Baburizza, Electre Binda de Campuzano, Raquel de la Vega de Purcell, Eliana Gómez-Lobo de Guevara, Jacqueline Mickman de Winter, Elsa Domínguez de Rodríguez, María Cristina Gallardo de Le Dantec, Marta Aguilera de Fernández, Ana Cueto de Fernández y Aminta Araya de Alvear. Esta impresionante ceremonia, culminó con una hermosa alocución del Capellán Infante Díaz, lo que le valió felicitaciones de todos los presentes, al finalizar el acto. Luego, don Juan Baburizza Gabric, generoso donante del nuevo carro, pronunció un discurso de emocionado contenido, al hacer un sentido recuerdo de su tío, don Pascual Baburizza Soletic, donante a la “Novena” de su primer carro Telescópico y que ahora se dejaba fuera de servicio, para dar paso al progreso y a la renovación; dirigiéndose al Superintendente, señor Guillermo Purcell Winter (3ª Cía.), le expresó textualmente lo siguiente: “Con la misma emoción con que, en estos instantes, nos despedimos de nuestro viejo y querido carro telescópico “Yugoeslavia”, cerrando con ello una página más de la noble y heroica historia de nuestra Compañía, cumpliendo con la ordenanza del Cuerpo de Bomberos, tengo el alto honor de poner en vuestras manos las llaves de esta nueva máquina, símbolo que lo hace poseedor inmediato de ella, para que, por vuestro intermedio llegue a sus destinatarios, con mis mayores deseos de que cumpla eficientemente con su cometido en defensa de la ciudad de Valparaíso, nuestro querido puerto, en la seguridad de que la conservarán con el mismo esmero y cariño que le han dispensado a la que, en estos instantes reemplazamos. Con este cambio emocional, hemos dado paso al progreso, en los albores del segundo siglo de existencia de nuestra Compañía”. Agradeció la valiosa donación, el Superintendente señor Purcell, quien en parte de su discurso expresó: “Gracias a la comprensión y a la generosidad de un hombre como don Juan Baburizza Gabric, la ciudad de Valparaíso y el Cuerpo de Bomberos, pueden contar, desde hoy día, con la escala telescópica más moderna que existe en Chile y Sudamérica.Viene esta poderosa máquina equipada con lo mejor de la técnica alemana, con lo más moderno y lo más eficaz; es por esto, señores, que, como bombero y como porteño, me siento verdaderamente orgulloso de este donativo que no tan solo favorece a nuestra institución, sino que, también a toda la ciudad de Valparaíso.” El aspecto emocionante de la ceremonia culminó, sin duda, cuando los voluntarios formaron y abrieron calle al antiguo carro “Yugoeslavia”, que avanzó lentamente, para retirarse de la formación y mientras la banda instrumental de Carabineros de Chile hacía oír los compases del vals “Del Adiós” y un bombero de la “Novena” recitaba una oración que en su parte final, decía: “Treinta y cuatro años de esfuerzos y de sacrificios no lo doblegaron. Ha debido ceder el paso al progreso. Desde hoy su puesto lo ocupa una nueva unidad heredera de sus glorias y forjada en el mismo crisol de generosidad y de filantropía. Por eso al verle alejarse, nuestros corazones se angustian y nuestras gargantas se estrechan por la emoción. Es un viejo amigo que se va, orgulloso de haber cumplido su misión. Y, desde el fondo de nuestras almas, le decimos, simplemente: ¡Adiós!”. Posteriormente se realizó un cóctel en los salones de la Dirección General, donde la señora Irma Radic de Baburizza, fue objeto de una distinción por parte del Directorio, quien le hizo entrega de una bandeja de plata con la inscripción especial, para retribuir algunos de los muchos delicados gestos de la distinguida dama para con la institución. Culminó la ceremonia con un almuerzo ofrecido por el Cuerpo de Bomberos en el Club Naval de Valparaíso, a las autoridades e invitados presentes en honor del señor Baburizza y señora. Finalmente también se quiere recordar en este brevísimo recuento y tener en la memoria a los dos bomberos víctimas del deber, y cumplimos con el doloroso deber de recordar con sincera emoción, a todos nuestros bomberos que han sellado con su sangre el sacrosanto cumplimiento de su deber. Recordar especialmente a nuestros Mártires, cuya figura se alzan gloriosamente, sobre todos los bomberos que ha tenido la Novena y que con su sacrificio sublime, escribieron la página más heroica de su larga historia; RAMÓN CORDERO CARROZA Y HÉCTOR CARVAJAL CARVAJAL, caídos en Actos del Servicio el 19 de abril de 1906 y el 31 de octubre de 1975 respectivamente. 

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Bibliografía: Historia de la 9ª Cía. "Zapadores Freire" de Valparaíso, del M.H.D.G. don Horacio Rodríguez Mc Kenna, Fotografías Archivo personal de Carlos Carvajal Araya.

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sábado, 16 de enero de 2016

Un Gran Incendio Destruyò en la Madrugada del 24 de abril 1948 el Ascensor Esmeralda de Valparaiso

Entre los símbolos más conocidos de la ciudad porteña de Valparaíso (Chile), han estado siempre sus numerosos y típicos ascensores, que inclinados suben y bajan los cerros con las personas que habitan las zonas residenciales altas de la ciudad y lo hacen a bordo de este tradicional medio de transporte del primer puerto de la república de Chile. En aquella época existían más de una treintena de estos en Valparaíso. Un anónimo ciudadano alemán que vivió en el cerro Alegre comentaba desde Alemania.... .


“…A nuestro cerro subía el “Ascensor Esmeralda”, inaugurado en 1905, emplazado en el terreno comprendido desde calle Esmeralda hasta el vértice oriente del Paseo Atkinson. En la estación superior estaba en el paseo y mirador que recuerda a su constructor, John Atkinson Mac Farlan, el que residía en calle Papudo, del antiguo Cº Reina Victoria como le conocían; hoy Cº Concepción. …”. La historia de este ascensor se inicia a finales de 1904, cuando don Federico Page Falkeld presenta una solicitud a la I. Municipalidad de Valparaíso para la construcción del Ascensor bautizado como “Esmeralda”, que unía la plaza Aníbal Pinto Garmendia (antigua Plaza del Orden), y calle Esmeralda Nº 120 (actual numeración Nº 1146 donde funcionó Librería Orellana) con el paseo Atkinson, del Cº Concepción. Esta solicitud fue aprobada el 20 de febrero de 1905. Desde él, es posible contemplar todo el borde costero, los cerros y el plan de la ciudad. Una de sus características es encontrarse permanentemente con turistas y visitantes que llegan al lugar para apreciar la hermosa vista de Valparaíso junto a su movimiento Portuario. En el siglo XVIII hubo una cancha de chueca, y posteriormente ya construido, quedó inmortalizado en el óleo de Helsby, el de la niña con aro. En el paseo también se encuentran hermosas casas, que le da un atractivo propio de fines del siglo pasado. Se accede por el costado del edificio de “El Mercurio”, por la escalera Concepción. Antiguamente llegaba hasta el paseo, el desaparecido Ascensor Esmeralda; actualmente se puede tomar también un colectivo en la Plaza Aníbal Pinto Garméndia frente a la Pérgola de las Flores, y el famoso Café del Poeta, donde funcionó por más de medio siglo; el taller de don Alfredo Schindler Boudon ex combatiente de la I Guerra Mundial, junto a él trabajó su hijo del mismo nombre, incorporándose en la década del setenta su nieto y actual dueño don Erik Schindler, bombero de la Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2 “Bomba Germania” zu Valparaíso. También se podía subir caminando por la antigua calle Tubildad, hoy Calle Almirante Montt. Contaban los moradores del sector que “…En a media noche del sábado 24 de abril de 1948 voces de alarma nos despertaron a todos nosotros avisando que la estación superior del Ascensor “Esmeralda”, ubicada en el Paseo Atkinson, estaba siendo destruida por un incendio que termino con el funcionamiento del ascensor y nos avisaron que por ello debíamos abandonar nuestra casa. Primero pusimos a los dos pequeños hermanos Mareili y Andreas a salvo con la familia Hofbauer, que vivían al otro extremo del Paseo Atkinson, entonces la 2ª Compañía de Bomberos Alemana (Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2), logró detener el incendio, y evitar que otras casas siguieran quemándose, solo el Ascensor, el Quiosco de Dulces y algunas casas se quemaron completamente. Mudo testigo de lo ocurrido fueron unas maderas carbonizadas y los rieles de fierro quedaron de nuestro Ascensor. El carro bomba que combatió el incendio fue un Ford año 1942 bautizado como “Julio Fenner Heitmann en recuerdo de su Mártir Tte. 3º Julio Enrique Fenner Heitmann. Después se informó que la causa del incendio fue una falla eléctrica (cortocircuito). Nuestro ascensor estaba ardiendo e iluminando todo el sector del lugar del incendio, a 50 metros a la redonda…”.
El ascensor subía diagonal a una altura de 45 metros, escarpando este ascenso en 35 metros de ladera de cerro, distancia medida entre estaciones de plan y cerro en un ángulo de 50º. Luego del incendio y a pesar que los vecinos del sector pedían su reconstrucción, esta nunca se llevó a cabo. El funicular, proyectado por el ingeniero Federico Page, se convirtió en el segundo funicular del Cerro Concepción y, en uno de los cuatros funiculares ligados al complejo que integran los cerros Alegre y Concepción. La prensa de la época informó de inmediato del violento Incendio que destruyó el Ascensor Esmeralda la madrugada del día 24 de abril de 1948 a las 00,53 horas A.M. señalando: La Alarma se dio con atraso y faltó agua al comienzo. La enorme Hoguera iluminó la ciudad y el Edificio ocupado por el Ascensor fue totalmente destruido por el fuego. El día y hora señalado se produjo el gran siniestro que en pocos momentos tomó un incremento que hizo peligrar las casas vecinas de Plaza Aníbal Pinto Garmendia, calle Esmeralda y Paseo Atkinson, en el Cº Alegre. En sus comienzos desde los balcones del lado poniente del Paseo Atkinson los vecinos podían observar que una llama que parecía arder en el lado izquierdo de la línea del ascensor, a mitad del cerro, tomó uno de los cables y produjo una chispa eléctrica de luz amarilla que en forma vertiginosa subió hasta la casa de máquinas que no tardó en arder. A la una y media de la madrugada, es decir en escasos treinta y cinco minutos, ya había ardido todo el sector, mientras las primeras bombas que llegaron, atacaron desde el plan, evitando que las chispas y escombros ardientes que caían sobre los techos propagaran el fuego a diferentes casas. Como informaba la prensa, en contados minutos todo el edificio quedó convertido en una enorme hoguera que iluminó gran parte de la ciudad, provocando alarma, sobre todo entre los vecinos de calle Esmeralda. Muy tarde la Alarma.- Pero la alarma fue dada con mucho atraso. Algunos choferes de taxis que se encuentran en el paradero de la Plaza Aníbal Pinto Garmendia avisaron a los bomberos. Uno de los choferes que fue de los primeros en notar el fuego nos declaró que había podido observar perfectamente que el fuego tuvo su origen en un cortacircuito, pues vio salir la característica llamarada que cundía poco a poco en el cerro. Los dos carros del ascensor se encontraban ubicados en medio del recorrido. El fuego consumió los cables y los dos vehículos se precipitaron hacia abajo causando grandes destrozos en las instalaciones del ascensor. Los dos carros quedaron destruidos totalmente. En el Paseo Atkinson. Los edificios colindantes que se encuentran en el Paseo comenzaron a arder, a pesar de los esfuerzos que hacían los bomberos para salvarlos. Sin embargo, más tarde, los bomberos consiguieron obtener buen éxito en su empeño y así salvaron muchas de las propiedades que corrían un serio peligro de ser consumidas por las llamas. Pero la alarma fue dada con mucho atraso. Algunos taxistas que se encuentran en el paradero de la Plaza Aníbal Pinto Garmendia avisaron a los bomberos. Uno de ellos que fue de los primeros en notar el fuego declaró a la prensa que había podido observar perfectamente que el fuego tuvo su origen en un cortocircuito, pues vio salir la característica llamarada que iba cundiendo poco a poco de un cable del ascensor. Inmediatamente nos agregó, fuimos a dar aviso a la Compañía de Bomberos que estaba más próxima, la que acudió en el acto y solo después de varios minutos se dio la alarma por medio de las bocinas del Cuerpo. Caen los dos Carros del Ascensor Esmeralda, el fuego había tomado un enorme incremento y no solo se extendió por la parte superior del ascensor que da al Cerro Alegre sino también en la parte baja que queda en calle Esmeralda. Los bomberos llegaron con su acostumbrada rapidez, cuando fueron llamados y comenzaron su labor, pero sus propósitos fueron frustrados en los primeros momentos debido a la falta de agua. Más tarde contaron con ella y de este modo trabajaron hasta dominar el fuego. Los dos carros del ascensor se encontraban ubicados en medio del recorrido. El fuego consumió los cables y los dos vehículos se precipitaron hacia abajo causando grandes destrozos en las instalaciones del ascensor. Los dos carros quedaron destruidos totalmente. Tres Empleados del Ascensor:- La rapidez con que se propagó el fuego hizo que los empleados del Ascensor “Esmeralda” huyeran lo más rápidamente posible José Coloma Cáceres y Guillermo Álvarez lograron salir hacia la calle, pero no así Violeta Arduain Muñoz, que fue sacada más tarde por los bomberos. Recibió quemaduras y fue llevada a la asistencia Pública donde quedó hospitalizada en estado de gravedad. Bomberos accidentados.- El voluntario de la 8ª Cía. “Zapadores Franco-Chilenos” don Armando Varas Alfaro sufrió un principio de asfixia y fue llevado rápidamente a la Asistencia Pública, donde se le atendió en forma solícita. También sufrió algunas lesiones el bombero de la 5ª Compañía “Pompe France” don Juan Zorrilla. Estaba trabajando junto con sus demás compañeros cuando cayó sobre él un palo ardiente, y le ocasionó algunas lesiones. Dos Detenidos.- Los empleados del ascensor Srs. Coloma y Álvarez fueron detenidos por Carabineros. Ninguno de los dos sabía como había estallado el incendio. El fuego los despertó y trataron de huir lo más rápido posible. Luis Santander Mena.- era el Maquinista. Se encontraba durmiendo cuando estalló el fuego y en los primeros instantes trató de huir lanzándose hacia la calle Esmeralda Pero no pudo hacerlo. Volvió entonces hacia la parte superior y lo alcanzaron las llamas. Fue rescatado por los bomberos y trasladado de urgencia a la Asistencia Pública donde quedó hospitalizado con graves lesiones en su cuerpo. Habla don Eduardo B. Budge Barnard.- El Director Honorario del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y bombero de la 1ª Cía. “Bomba Americana” don Eduardo Budge, que llegó de los primeros a la Plaza Aníbal Pinto Garmendia manifestó su extrañeza por el retraso con que fue dada la alarma de incendio. La mayoría de los bomberos que llegaron al comienzo del siniestro, acudieron por el sonido producido por los carros del Cuerpo de Bomberos. La primera llamada desde el Cerro fue la que hizo la 4ª Cía. de Bomberos “Almte. Manuel Blanco Encalada”, que entregó agua a la 3ª Cía. “Cousiño y A. Edwards”, Armó desde el sitio llamado “Los Catorce Asientos ubicados en la salida de vehículos en la parte posterior lateral del Colegio Alemán de Valparaíso. También se extendieron tiras directamente desde el Estanque de agua salada del Cerro Cárcel. Del plan envió agua a la 11ª Cía. “George Garland” colocando pistones en los tejados del Bar Neptuno y otros establecimientos. Se dedicaron a remojar el pasto y los escombros ardiendo que se desprendían de la caseta superior. La casa a mano derecha de la caseta baja del ascensor quedo bloqueada al caer los carros. En efecto al desarmarse los carros, estos bloquearon las salidas. Don Germán Saavedra E. que vivía en el Paseo Atkinson 133 pudo huir con sus cuatro familiares. Tenía el señor Saavedra un negocio de Frutería y Dulcería a la salida misma del ascensor. Salió al techo de su casa que ya se encontraba en llamas y alcanzó a salvarse junto con su familia. El señor Saavedra tenía la suma de $ 10.000.- pesos en dinero efectivo guardada en su casa. No alcanzó a llegar hasta la pieza donde estaba el dinero y estos fueron consumidos por el fuego. El señor Saavedra tenía asegurada su casa en la Compañía de Seguros Franco Chilena, pero estimó que los perjuicio ocasionados de ninguna manera los cubriría dicho seguro. El perro Bobby.- Es un perro color café que recorría ayer los escombros lanzando lastimeros ladridos. El animal no se apartó un momento del sitio donde hasta hace pocas horas funcionaba el ascensor en busca de su amo. Al conversar los periodistas con los vecinos acerca de la actitud del perro, tuvieron conocimiento que perteneció a Abraham González Avendaño. Este murió hace algunos meses, después de prestar servicios en el ascensor durante muchos años. Quien sabe si el recuerdo del amo que se había ido para siempre determinó que el perro no abandonara el local donde había vivido desde pequeño y ayer ante la desaparición de lo último que le quedaba, el perro gemía en forma lastimera. Más Damnificados.- En Paseo Atkinson 153 vivía la señora Dora Pizarro viuda de Pizarro, que perdió todo cuanto tenía. En la Compañía de Seguros La Transandina había tomado un seguro por $ 30.000.- pesos, pero las pérdidas superaban los ochenta mil. También fue destruida la casa de Atkinson 151, donde vivía doña Berta Cruz Roja. Tenía un seguro en la Cía. de Seguros La Polar, por la suma de $ 10.000.- pesos. En la misma casa vivían la Sra. María Teresa Bórquez de Fritz y los señores Jorge Roger y Arturo Davis. En Atkinson 161 bajos, vivían don Humberto Arancibia Castillo quien perdió todo. Tenía un seguro por $ 50.000.- pesos en la Cía. de Seguros Chilena Consolidada. Las Pérdidas las calculan en el doble. En los altos de este edificio vivía don Juan Videla Astorga que también perdió todo. Aguas de Pozos Particulares.- En los primeros momentos, la prensa señaló que los bomberos no tenían agua para atacar el fuego desde el Cerro Alegre. Con el objeto de solucionar transitoriamente la situación, el bombero de la 3ª Cía. “Cousiño y A. Edwards” don Julio Correa, conectó las mangueras con el pozo que tiene en su residencia del Cerro Alegre, el 2º Comandante del Cuerpo don Guillermo Purcell Winter (3ª Cía.). De esta manera se pudo salvar la situación y evitar que el fuego alcanzara mayores proporciones. Pesada tarea desplegó el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso para sofocar el violento incendio que se declaró y destruyó por completo el Ascensor Esmeralda que unía la calle Esmeralda con el Paseo Atkinson y varias propiedades de este mismo paseo y varias propiedades en el Cerro Alegre en de la madrugada del día 24 de abril de 1948, desde las 00:53 horas, hasta después de las 04,30, hora en que el fuego era completamente dominado luego de poner fin a este funicular originado por un cortocircuito en el cable principal de energía. Cuando los bomberos se encontraban entregados a un merecido y reponedor descanso, nuevamente, a las 07,40 horas, las bocinas del Cuerpo llamaban a estos abnegados bomberos; esta vez para combatir el fuego que había hecho presa un edificio de la calle Blanco. Vemos como con nuevos bríos y entusiasmo inigualable; se entregan a la lucha por salvar la propiedad ajena. La ciudad una vez más tiene una deuda de gratitud para con estos bomberos que exponen su vida y solo tienen por lema: “Valor y Abnegación” (hoy “Abnegación y Constancia”). No se puede dejar pasar inadvertida la actuación que la cupo a Carabineros de Chile, especialmente en el primer siniestro, donde se constituyeron desde el primer momento. El mayor de Carabineros señor Augusto Vicencio al mando de Oficiales y tropa de la 4ª Comisaría no solo se encargaron de mantener el orden y practicar las primeras investigaciones, sino prestaron toda clase de ayuda a los damnificados, en algunos casos consiguiendo alojamiento para los que habían quedado a la intemperie. Este es otro hito histórico de los bomberos de Valparaíso que se aleja en la bruma del tiempo y se pierde en el humo de los incendiosValparaíso 1851 (hrm/cca.)

Agradecimientos a la Hemeroteca de la Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso, a Erik Schindler, Bombero Voluntario de la Deutsche Feuerwehrkompagnie zu Valparaíso y a la Dra. Elizabeth Tuschen, Hospital de Bonn República Federal de Alemania

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domingo, 20 de diciembre de 2015

Bombero Orlando Toro Donoso, Mártir de la 4ª Cía. “Almirante Manuel Blanco Encalada” del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, muerto en Acto de Servicio el 20 de diciembre de 1955.

El 20 de diciembre de 1955, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso fue alertado por la Central de Comunicaciones de la Institución a raíz de un incendio declarado en la avenida Costanera de la ciudad, donde se quemaban grandes cantidades de fardos de algodón cargados sobre tres vagones planos de ferrocarril. En su casa,el bombero de la 4ª Cía. del puerto, don Orlando Toro Donoso, que en esos instantes dormía en la tranquilidad de su hogar en el cerro de Playa Ancha, despertó intempestivamente alertado por las sirenas de incendio.... y raudamente se dirigió hasta el lugar de la alarma en su motocicleta. Eran las 06:12 horas de la madrugada. Cuando conducía por calle Prat a la altura del Nº 651 en dirección a su cuartel, lo resbaladizo del pavimento le hizo perder el control de la motocicleta que guiaba, perdiendo estabilidad y estrellándose finalmente en su frágil vehículo en contra de un poste del alumbrado público, golpe que le causó la muerte prácticamente de forma instantánea, en el mismo lugar del accidente producto de las lesiones que recibió en su cabeza, transformándose en el mártir 54º del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. El bombero Toro Donoso se golpeó la sien derecha causándose lesiones en el cráneo. Fue trasladado de inmediato a la Asistencia Pública en un furgón del servicio de Radiopatrullas de Carabineros de Chile, falleciendo al llegar al centro asistencial. Había ingresado a la “Cuarta” el 13 de junio de 1949, sirviendo en forma abnegada e ininterrumpidamente por seis años, seis meses y siete días. Ocupando el cargo de Ayudante de Compañía los años 1951 y 1952, tenía una brillante hoja de servicios donde se leía que había recibido varios premios por tener la mejor asistencia a incendios; paradojalmente se salvó de manera providencial de morir en la explosión del 1º de enero de 1953. En su actividad civil, era empleado de la agencia local del Consejo Nacional de Comercio Exterior, era soltero, tenía 32 años y vivía con sus padres en avenida Gran Bretaña Nº 704 de Playa Ancha y su familia estaba vinculada con Carabineros de Chile y el Magisterio.

Valparaìso 1851 (hrm/cca)

Colaboración histórica del Bombero Honorario don Marco Villalobos Riquelme, Ayuda fotogràfica Bombero Honorario don Juan Carlos Zapata Marquez y Bombero Activo Jaime Ramírez


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martes, 3 de noviembre de 2015

Incendio martes 6 abril 1920 en Valparaíso, dos bomberos gravemente accidentados de la 2ª Cía. “Bomba Germania”; Tte. 2º Ernesto Schüler Rose y Ernesto Engels.

Un dantesco incendio se declaró en Valparaíso, según el Parte Policial el fuego apareció el día martes 6 de abril de 1920 a las 06,45 horas A.M. en un hermoso edificio de cuatro pisos, de material sólido, de propiedad de la señorita Adriana Cousiño Goyenechea, con residencia en Santiago e hija de Luis Cousiño Squella, en su juventud Director de la 3ª Cía. “Bomba Cousiño y A. Edwards” y de la señora Isidora Goyenechea Gallo. Magnífico fue el trabajo de bomberos, quienes expusieron sus vidas en defensa de los moradores y sus bienes. El inmueble estaba ubicado en pleno centro comercial porteño; Calle Almirante Manuel Blanco Encalada, resultando afectadas las propiedades asignadas con los Nº 1001 habitada en el primer piso por la Compañía Marítima y Comercial y la Compañía Minera “Las Choicas”. El Nº 1015, era la residencia del Honorable Diputado de la República don Eduardo Germain Koening que además ocupaba el 2º y 4º piso signados con el Nº 1003. El Sr. Germain declaró al Oficial de Servicio Julio van Dorse que no recordaba si tenía seguros. La Policía señaló que el fuego se inició en el tercer piso del Nº 1015, en circunstancias que la empleada de la casa Sra. Zoila Kiell; trataba de encender en el 2º piso un calentador a gas, el cual se inflamó apareciendo el fuego en el entretecho. Se quemó también el tercer piso que ocupaba don Agustín Gacitua quien tenía seguros en el mobiliario por $ 15.000.- y el Cónsul General de Perú Sr. Araya, que tenía seguros por $ 40.000.- en la Cía. de Seguros La Central, signada con el Nº 1015 y con el 1049 En el segundo piso del 1025, el Consulado General de Gran Bretaña en Valparaíso. En el primer piso del 1035. La Casa Importadora de Aníbal Larrazábal Wilson y la Fábrica de Sombreros de Giraldo y Cía. en el Nº 1049 Fábrica de Tejidos Victoria de Puente Alto, que ocupaba el primer piso con seguro en la Cía. Manchester frente al Hotel Royal, entre Avda. Federico Errázuriz Echaurren y Crucero Martínez. La Srta. Cousiño Goyenechea tenía seguros en la Cía. Chilena Consolidada con monto desconocido. En el ataque al fuego por parte de bomberos, desde Avda. Errázuriz, Blanco y Crucero Almirante Martínez, resultaron varios de ellos accidentados de consideración por lo señalado la Asistencia Pública concurrió al sitio del siniestro atendiendo a todos los lesionados; 3º Comandante del Cuerpo de Bomberos don Juan Ugarte (7ª Cía. “Bomba España”), que resultó lesionado producto de una herida cortante en el antebrazo izquierdo. Waldemar Alarcón (10ª Cía. “Eduardo Farley”), quien resultó con una quemadura en el primer dedo y dorso de la mano derecha. Y el bombero Lorenzo Leiva (8ª Cía), contusión leve. El señor Arturo Fliess de la Deutsche Spritzen-Kompagnie 2ª “Bomba Germania” zu Valparaíso quien resultó con quemaduras en toda la Región dorsal. 
El Parte Policial enviado por el Oficial de Guardia de la 1ª Comisaría al Juzgado de Turno señala también textual lo siguiente: Se enviaron directamente a la a la Asistencia Pública los bomberos que trabajaban en el tercer piso del edificio siniestrado y no se dieron cuenta que una chimenea de ladrillos se había desplomado, pasando a través del cuarto piso aplastando a los bomberos que trabajaban en el lugar causándoles serias lesiones por la fuerza del golpe y la gran cantidad de escombros recibidas desde lo alto, en circunstancias que trabajaban en el tercer piso, ellos son el Teniente 2º de la Deutsche Spritzen-Kompagnie, Ernesto Schüler Rose de 25 años, soltero, chileno, comerciante, domiciliado en calle Baquedano s/n, quien resultó con quemaduras de tercer grado en ambas piernas, cara y manos, permanece en estado grave, fue llevado posteriormente al Hospital Alemán. Bombero Ernesto Engels de la Deutsche Spritzen-Kompagnie, 56 años, casado, alemán, que vive en calle Tubildad (hoy Almirante Montt) Nº 394, recibiendo quemaduras de tercer grado en la cara, pierna derecha, muslo y pierna izquierda, una herida contusa en la mano derecha y fractura de la mano izquierda y en el mismo estado fue remitido también al Hospital Alemán. La gravedad de sus lesiones los mantuvo por más de seis meses en el Hospital Alemán, luchando denodadamente contra la muerte y ganando ambos la lucha y recuperándose; todo ello gracias a los cuidados brindados por el Doctor Guillermo Munich. El fuego fue extinguido a las 11 A.M. pero las Bombas continuaron arrojando agua sobre los escombros a fin de enfriarlos. El primero en notar el fuego fue el Guardián 3º Genaro Ramírez, de facción en 5.0 y 6.0 Blanco, quien dio la alarma correspondiente con toda oportunidad. Concurrieron al sitio del siniestro todas las Compañías de Bomberos y tropas de las diferentes comisarías. La referida Sra. Kiell pasa a disposición de US., por presumirse que por negligencia en su servicio se haya producido el incendio. Las personas nombradas en el presente Parte, quedaron citadas al Juzgado. El Cónsul General de Gran Bretaña en Valparaíso Alan Mac Lean, luego del incendio del 6 del presente en el edificio de la señorita Adriana Cousiño Goyenechea, donde estaba instalado el Consulado General de Gran Bretaña, expresó públicamente sus agradecimientos por la preocupación y la simpatía manifestada a su Consulado por los habitantes de Valparaíso especialmente de la colectividad británica residente. Junto con el agradecimiento por la importante labor de todas las Compañías bomberos entre ellas; la Eleventh Fire Company “George Garland”, También destacó la importante y eficaz ayuda prestada por el Teniente de Marina Harrison D.S.C., y un grupo de marineros enviados por el Capitán Hughes C.B.E. del Crucero “Yarmouth”, para trasladar los archivos, continua el señor Mac Lean, que en otra forma habrán sido inutilizados por el agua. También pidió agradecer a las instituciones, consulados y otras autoridades y a las firmas británicas que bondadosamente ofrecieron desde los primeros instantes, local en sus edificios para salvar la emergencia que se producía. Reconocimiento del Honorable Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso.- El Honorable Directorio no podía dejar pasar desapercibido la gloriosa gesta de estos bomberos de la "Deutsche Spritzen-Kompagnie" Nº2 “Bomba Germania” zu Valparaíso. Como un justo reconocimiento a su abnegada labor bomberil y queriendo aliviar moralmente los dolores y sufrimientos de Engels y Schüler, en Sesión del 23 de julio de 1920 acordó considerarlos como Miembros Honorarios del Cuerpo, distinción que solo logran los bomberos que cumplen 20 años de Servicios, o en casos de excepción como el de Engels y Schüler. Al mismo tiempo la "Deutsche Spritzen-Kompagnie"; su Compañía, les nombró Miembros Honorarios “Por Méritos” en reunión de fecha 2 de julio de 1920. También el Directorio General les otorgó el premio “Abnegación” que se le entrega a los bomberos gravemente accidentados en Actos del Servicio. En reunión solemne efectuada el 19 de julio de 1921, les entregaron sus distinciones especiales a los malogrados bomberos. Los efectos del accidente.- El deplorable estado en que quedaron los bomberos Engels y Schüler, permite formarse una idea muy cercana a la realidad que grafica la magnitud del derrumbe originado por la explosión y posterior incendio. De los dos bomberos; Ernesto Schüler Rose en el momento de accidentarse era Teniente 2º y dada la gravedad de sus heridas fue el que tuvo su salud más comprometida por lo que los médico tuvieron que recurrir a sus más eficientes adelantos para restablecer la salud de este magnífico bomberos “Segundino”. Un verdadero ejemplo de Sacrificio y Abnegación es el que dejó a la posteridad la señora madre de Schüler, quien donó a su hijo parte de su piel para ser injertada a su hijo, evitando de esta manera mayores consecuencias a raíz de las quemaduras. Mejor enfermera o Hermana de la Caridad más abnegada que ella, no existió jamás, más que hijo herido era un “Hijo Bombero” el que sufría. La señora Schüler estuvo mas de un mes sin moverse un solo instante junto a su hijo; muy lentamente el heroico bombero fue recuperando su salud, escribiendo con su sangre y sacrificio la historia que quizás las nuevas generaciones de bomberos no conocen, pero que durante estos 164 años se han entregado con Abnegación y Constancia a esta actividad que han hecho suya y que motivan a los actuales bomberos y son la antorcha para quienes se incorporen en los próximos años. Ernesto Engels fue quien dejó una marcada huella de dolor, cuando a raíz del accidente generado por el derrumbe de la chimenea y parte del tercer piso, el bombero Engels resultó seriamente dañado, en especial su mano derecha con heridas contusas y fracturas múltiples de la mano izquierda que resultó completamente destrozada; razón por la cual el Dr. Guillermo Münich y su equipo médico determinó amputarle esa mano pues, podía traerle graves problemas posteriores. Sus heridas fueron tan graves que generó su permanencia postrado en cama por un largo período en el Hospital Alemán. Ernesto Engels se mantuvo hasta su fallecimiento al inicio de la década de los sesenta en la “Bomba Germania”, aunque volvió a su patria natal; Alemania. La Compañía en conformidad al Reglamente del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso le otorgó “Lista Eterna”. El recuerdo de ambos seguirá manteniéndose entre los bomberos de la Bomba Germania de Valparaíso y será trasmitido a los bomberos que se incorporen para mantener las tradiciones bomberiles de alemania y guardar con profundo respeto y veneración el pabellón alemán el más antiguo de las Compañías de origen alemán, siendo la fundadora de los bomberos en Chile. El domingo 11 de abril de 1920 se realiza Repartición de Premios por años de servicios y la Competencia entre Compañías de Agua resultando ganadora de la especialidad la Sexta Compañía “Cristoforo Colombo” y de Escalas siendo la triunfadora la Décima Compañía “Eduardo Farley” respectivamente. La Deutsche Spritzen-Kompagnie 2ª “Bomba Germania” zu Valparaíso asistió con un reducido número de bomberos, ello como consecuencia que dos de sus integrantes se hallaban gravemente heridos en el Hospital Alemán y sus camaradas se turnaban un grupos para cuidarlos, tratando de arrebatar a la muerte esas preciosas vidas. Un intenso pesar reinaba en la bomba alemana de Valparaíso, razón por la cual la “Segunda” solo asistió a la repartición de premios, excusándose de tomar parte en la competencia bomberil. 
Valparaiso 1851 (hrm/cca)

 Agradecimientos a la Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso, Libro Centenario de la 2ª Compañía de Bomberos de Valparaíso "Deutsche Spritzen-Kompagnie"

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lunes, 19 de octubre de 2015

Dr. Heinrich von Dessauer Director Hospital Alemán de Valparaíso 1875 y Bombero de la Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº2 “Bomba Germania” zu Valparaíso.

El Hospital Alemán de Valparaíso ubicado en el cerro Alegre de la ciudad, fue fundado el 10 de Abril de 1875 por un núcleo de 71 alemanes y funcionó hasta el año 2010. Es el más antiguo Hospital Alemán de Chile y después de Buenos Aires el segundo más antiguo de Sudamérica, trascendiendo su prestigio en un período más allá de los límites de Sudamérica, fue ejemplo y promotor de la creación de otros hospitales alemanes fundados posteriormente en Concepción, Santiago y Valdivia.
La colectividad alemana en Valparaíso y en Chile se prestigió por el impecable funcionamiento del hospital desde su inicio. Gran generador de conocimiento e investigación dada una generación de destacados médicos. De ellos destaca el Dr. Guillermo Münnich (1876 - 1948), amigo y médico de cabecera del Presidente Pedro Montt y Director del hospital por 40 años. Al parecer la iniciativa de crear un hospital se desarrolló al interior de la antigua Logia Germania, en 1874, cuando el Dr. Heinrich von Dessauer (2ª Cía.) y el comerciante Carl Inghirami presentaron en esta institución la idea de crear la Corporación de un hospital, ella fue acogida por unanimidad, creándose un fondo de $ 1.000.- para esa finalidad. Bajo la supervisión del Dr. Theodoro von Schroeders en 1877 se adquirió la Ex Quinta Buchanan, una casa en el Cerro Alegre del puerto. El terreno fue escogido por una razón simple y lógica para la época: se consideraba el sol como un factor importante para la recuperación de la salud de las personas. El terreno escogido quedaba sobre la línea de la bruma matinal por lo que el sol llegaba antes, prolongando la exposición y elevando la temperatura aun en invierno, reduciendo los costos de calefacción. El valor de la propiedad fue de $15.000 pesos oro de 18 peniques (La Unión, 23/10/1930) y se agregaron $ 6.000.- para su remodelación. En octubre de ese año, inaugurada como Hospital Alemán. En 1879 se construyó un pabellón solo para pacientes contagiosos de viruela y tifus entre otros virus. En su inicio contó con 20 camas, mediante una ampliación de dos pisos en 1882 y otra en 1913 se incrementó la cantidad de camas a 80 e incluso a 100 en casos de emergencias. La superficie construida para 1913 era de 1.290 m2. Si bien la comunidad alemana había construido el Hospital por la necesidad de atención médica a sus miembros, desde su creación el Hospital fue destinado al bienestar general acogiendo también a personas de escasos recursos que no contaban con dinero para sufragar los gastos de estadía. Las visitas médicas se hacían a pie, en burro, a caballo y a veces en cupé (el primer ascensor se abre en 1883). Para 1905, con ocasión de la epidemia de viruela, se realizó una colecta en la comunidad alemana que permitió construir un lazareto en Playa Ancha que posteriormente fue donado a la Junta de Beneficencia de Valparaíso. Los efectos de la epidemia fueron demoledores para la población de los cerros de la ciudad, pero también afectó al plan, a diferencia de lo ocurrido con otras epidemias. Posteriormente, se efectuaron nuevas ampliaciones quedando el hospital, para 1919 con un edificio de tres pisos con 27 piezas. Ese año se arrendó también una casa frente al hospital en donde se ubicó la maternidad y un laboratorio clínico. Los diferentes directores que tuvo el hospital, para el periodo que nos interesa, fueron connotados profesionales cuyo aporte al desarrollo de la medicina chilena fue muy significativo. El primer Médico-Jefe fue el Médico Cirujano Heinrich von Dessauer (2ª Cía.) quien, entre otros aportes, realizó en 1875 la primera transfusión de sangre en Chile y América a un año de su realización en Alemania. Luego de una hora y media logró el procedimiento usando la sangre de un cordero. Otro avance logrado en el Hospital Alemán se refirió al tratamiento de la epidemia de Tuberculosis, cuyo método llegó a Chile a través del Médico Cirujano Theodoro von Schröders. Heinrich von Dessauer (2ª Cía.) obtuvo su licencia médica en la Universidad de Chile con una tesis sobre la ovariotomía. En esa época que aún no se había introducido la antisepsia en las intervenciones quirúrgicas las operaciones internas eran excepcionales. En 1875 se fundó la Sociedad Clínica de Valparaíso que editó, a partir de 1879, la “Gazeta Médica de Valparaíso” y que recogió varias de las experiencias realizadas por el Dr. Von Dessauer como cirujano. Ese mismo año el Dr. Heinrich von Dessauer (München 1830 - Valparaíso 1879) muere precozmente a los 49 años por una neumonía contraída en una visita domiciliaria a un grave paciente a las tres de la madrugada a un conventillo del cerro Cordillera del Puerto, Durante la segunda mitad del siglo XIX son varios los médicos alemanes que tuvieron participación profesional en el Hospital Alemán como en otros establecimientos hospitalarios de la ciudad y el país. Entre ellos, además de Heinrich von Dessauer, podemos mencionar al Dr. Aquinas Ried (2ª Cìa.), José Juan Bruner, Teodoro Piderit, Jorge Thiele, Alfonso Klickman, Eduardo Hoffmann y el Dr. Conrado Fiedler (2ª Cía.). Destacan sí en forma especial los tres primeros por estar entre los impulsores y/o fundadores del hospital y por sus aportes a la medicina de la época como también por su participación al interior de la comunidad alemana. La nómina de médicos-jefes Hospital Alemán de Valparaíso entre 1877-1948. Médico-Jefe Período Heinrich von Dessauer 1877-1879 Jorge Thiele 1879-1885 O. Page 1885-1891 Hugo Hahn 1891-1895 Conrad Fiedler (2ª Cía.) 1896-1905 Guillermo Munich (2ª Cía.) 1905-1948. Dr. Aquinas Ried (2ª Cía.) falleció en 1869, antes de la fundación del hospital, pero se destacó como uno de los principales impulsores de la idea de crear un hospital para la colectividad. Su gestión como médico fue sobresaliente, pero también se destacó como músico, poeta, explorador y filántropo. Tuvo una activa participación además en la 2ª Compañía de Bomberos “Bomba Germania” en donde ocupó el cargo de Comandante en 1863, 1864 y 1866 durante el bombardeo a Valparaíso por la escuadra española. Fue nominado Miembro Honorario del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Entre los impulsores cabe también mencionar al Dr. Teodoro Piderit quien llegó a Valparaíso en 1851 permaneciendo por un período de 14 años en el Puerto para luego regresar a su tierra, que había dejado por un tiempo luego de los conflictos de 1848. Sus aportes se orientaron por el área de la psicología a través de diversas obras que mantuvieron vigencia por muchos años siendo publicadas en diferentes idiomas. Entre ellas sobresale “Principios de la Mímica y Fisonomía” publicada en 1863. El primer director del hospital fue el Dr. Teodoro von Schroeders, nacido en Letonia y titulado de médico en Viena. Llegó a Valparaíso en 1873. Sobresalió por su preocupación por “la peste blanca”, como se denominaba a la epidemia de Tuberculosis, siendo el primero en hospitalizar tísicos en el Hospital Alemán quien trajo a Chile un método para esta epidemia, cuando su condición de contagiosa apenas se aceptaba. Fue becado por el gobierno de Chile para participar en el Congreso de Berlín a fin de conocer los últimos adelantos sobre la tuberculosis. Aparece también entre los promotores de la “Ambulancia Alemana” que atendió a los heridos las batallas de Placilla y Concón durante la guerra civil de 1891. A inicios del siglo XX, en 1905 asumió como médico jefe del Hospital el Dr. Guillermo Munich (2ª Cía.), quien reemplazó al Dr. Conrad Fiedler (2ª Cía.) y se mantuvo en dichas funciones hasta 1948, fecha de su fallecimiento. El Dr. Munnich es considerado uno de los precursores de la cirugía torácica como abdominal en Chile. Fue de los primeros en efectuar la resección gástrica por úlcera y por cáncer. Como consecuencia de su gestión en 1920 se trajo al Hospital Alemán el primer aparato de anestesia que permitía la respiración artificial, facilitando las operaciones torácicas en especial las relacionadas al corazón y pulmones. En 1925 el Hospital había atendido a 15.766 pacientes y se habían efectuado 8.032 intervenciones quirúrgicas. Un hecho digno de mención es que el Hospital Alemán fue el promotor de la carrera de Enfermería en Valparaíso, cuando en Chile esta carrera no existía. En 1914 se contrató por primera vez, enfermeras en Alemania. Aun se recuerdan a las "Schwester", con ellas se organizaron por años cursos de enfermería, fueron precursoras de las carreras de Enfermeras Universitarias y Auxiliares Paramédicos. La Clínica pronto dispuso de un excelente Depto. de Cirugía, donde se realizaron exitosas operaciones no sólo por primera vez en Chile, sino que en Sudamérica. Entre éstas se destacar la sección de tráquea practicada por el Dr. Olof Page y la perforación tifosa del intestino, que desde 1916 la realizaba el médico cirujano Dr. Guillermo Munich (2ª Cía.). La presencia de médicos alemanes, las limitaciones de los servicios hospitalarios de la ciudad y las permanentes epidemias que afectaban a Valparaíso, hacían entendible el interés de algunos médicos y farmacéuticos de la colectividad por crear su propio hospital. En 1855 se estableció a cargo de una Botica; Guillermo Münnich y posteriormente instaló la suya, en 1865, Emilio Eisele (2ª Cía.). Ambos fueron parte importante del grupo de fundadores del Hospital Alemán en 1875. Entre los médicos fueron pioneros en esta idea Aquinas Ried (2ª Cía.) y Teodoro Piderit, quienes cuando se fundó la Comunidad Alemana en 1855, que finalmente se abocó solo a la creación del Colegio Alemán, pensaban también en la creación de un hospital. Para ese momento la idea no estaba aún madura por cuanto había varios obstáculos que superar para asumir la creación de ese tipo de establecimiento como una necesidad. En primer lugar existían problemas económicos por cuanto la creación de un hospital implicaba ingentes gastos. A estas limitaciones se sumaba el poco interés, y el rechazo de la comunidad, a tener un hospital, pues no se tenía buena percepción de la utilidad que podía tener un centro hospitalario. Como sostiene el Dr. Adolfo Reccius (2ª Cía.): “la sola palabra hospital sugería ideas de terror, de sufrimiento, de discriminación social y una permanencia, aún corta en él, era considerada siempre peligrosa, temida por todos; para muchos tan temida como se teme a la muerte”. Por otro lado, tal como lo explica el Dr. Roberto Burmeister, para los alemanes que no dominaban el español era importante poder ser atendidos en su propio idioma. En todo caso tanto el Hospital Alemán de Valparaíso como el de Concepción establecían en sus estatutos que los hospitales estaban destinados al cuidado de enfermos de nacionalidad alemana pero que al mismo tiempo estaban dispuestos a servir a los súbditos chilenos o de cualquier otra nacionalidad. Las limitaciones que tenía la medicina a nivel internacional, y en Valparaíso, en donde las condiciones de higiene en las que vivía gran parte de la población eran muy deficientes y generaban un ambiente de fragilidad sanitaria para toda la población, que se expresaba en elevadas tasas de mortalidad infantil y el permanente peligro de epidemias que causaban el exterminio masivo de parte importante de la población, especialmente de los sectores marginales, más expuestos por las nulas condiciones higiénicas en que vivían. La falta de agua potable y alcantarillado, el hacinamiento, la mala alimentación y pésimas condiciones de las viviendas y el alcoholismo, constituían un escenario perfecto para generar todo tipo de epidemias y enfermedades contagiosas. Durante la segunda mitad del siglo XIX la viruela, el cólera, el sarampión, la escarlatina, la influenza y el tifus mantuvieron una elevada mortalidad entre la población frente a la incapacidad, de parte de la medicina, para poner atajo a la situación. Otra causal de problemas sanitarios eran también las lluvias, que traían inundaciones generando humedad, y enfermedades respiratorias. El problema era complejo pues había deficiente funcionamiento de los cauces y ocupación de espacios no aptos para viviendas, especialmente en las quebradas donde vivía la población. El crecimiento de la comunidad alemana hizo posible concretar la creación del hospital. Por ello apareció la Corporación del Hospital con la participación de 105 miembros de la colectividad, de los cuales 71 firmaron las escrituras. La Corporación estaba dirigida por un directorio constituido por 15 miembros que se distribuían en presidente, vicepresidente, secretario, prosecretario, tesorero y 10 consejeros quienes se iban turnando para efectuar la vigilancia del hospital. La administración del servicio profesional estaba a cargo de un médico-jefe y los servicios, aprovisionamiento, contabilidad, mantención estaban a cargo de un administrador. El primer administrador fue el farmacéutico Augusto Müller quien permaneció en el cargo desde 1878 hasta 1906, siendo reemplazado por otro farmacéutico alemán. Por problemas de financiamiento, esta Institución destacada en la historia de la inmigración de Valparaíso y de la medicina sudamericana tuvo que cerrar sus puertas de manera definitiva en el 2010. Después de tan destacada trayectoria y tan fuerte influencia tanto en su entorno más cercano como en los más lejanos, la historia del Hospital Alemán no puede quedar reducida al frágil recuerdo colectivo, se hace imperioso entonces, rescatar y mantener latente el legado de tan prestigiosos profesionales varios de ellos también bomberos voluntarios de la Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2 “Bomba Germania” zu Valparaíso, que dedicaron sus vidas a cuidar y preservar la salud y la seguridad de los habitantes del primer puerto de la República de Chile; Valparaíso. La museóloga alemana Julia Koppetsch fue la encargada del rescate de objetos y materiales de valor histórico que conforman la base de la colección de la inmigración alemana en Valparaíso, abriéndose en abril de 2014 la sala de exposición “Memoria y Legado del Hospital Alemán de Valparaíso”. Hoy, la muestra incluye más de 2200 objetos luego que se sumaran los de la botica “La Unión” ubicada en calle Almirante Carlos Condell de la Haza, esquina de la antigua Plaza del Orden hoy conocida como Plaza Anibal Pinto Garmendia, Después de tan destacada trayectoria y tan fuerte influencia tanto en su entorno más cercano como en los más lejanos, la historia del Hospital Alemán no puede quedar reducida al frágil recuerdo colectivo, se hace imperioso entonces, rescatar y mantener latente el legado de tan prestigiosos profesionales que dedicaron sus vidas a cuidar y preservar la salud de los habitantes del puerto principal y muchos de ellos la seguridad en las catástrofes tan propias de nuestra ciudad, tales como terremotos y grandes incendios. 2ª Compañía de Bombas, fundadora de los bomberos en Chile.- Consecuencia del dantesco incendio que afectó el barrio del Puerto, sector comercial de Valparaíso, el 15 de diciembre de 1850, se reunieron diversos representantes del comercio porteño para organizar una organización bomberil a fin de enfrentar los continuos incendios que afectaban a la ciudad. Luego de varias reuniones con el Intendente Almirante Manuel Blanco Encalada; se acordó crear las Comisiones Oficiales Organizadoras del la Asociación contra Incendios de Valparaíso, en las cuales figuraban algunos miembros de la colectividad alemana como Guillermo Müller, Francisco Nebel, Otto Uhde y Enrique Ward, quienes citaron el 7 de junio de 1851 para formar el reglamento de la Segunda Compañía de Bombas, quedando la oficialidad conformada de la siguiente manera: Capitán Otto Uhde, Teniente 1° Wilhelm H. Vincent, Teniente 2° W. H. Law, Teniente 3° Alfredo Poppe, Teniente 4° S. Mack, Secretario-Tesorero José Antonio Mercado. La nómina de socios fundadores fue de aproximadamente 180 personas de los cuales la mitad pertenecía a la colectividad alemana. Oficialmente se considera como fecha de fundación el 30 de junio de 1851. En 1862, por acuerdo del Directorio cambió de nombre de Segunda Compañía de Bombas pasándose a llamar Segunda Compañía de Bomberos Salamandra. En 1867, con la llegada de su primera bomba a vapor se modifica el nombre para denominarse Segunda Compañía de Bomberos Bomba Germania y Salamandra. De acuerdo al reglamento de la Compañía aprobado el 14 y 20 de febrero de 1894 se pasa a llamar Deutsche Spritzen Kompagnie N° 2, Spritzen Germania und Salamandra (Compañía Alemana de Bombas N° 2, Bombas Germania y Salamandra). Algunas importantes figuras públicas sobresalen entre los miembros de esta Compañía, como ocurre con el caso del Dr. Aquinas Ried, destacado médico y músico y quien tuvo descendientes que posteriormente también fueron bomberos, como fue el caso de su hijo Gustavo Ried Canciani, quien participó primero en la “Bomba Germania” y posteriormente fue uno de los fundadores de la Quinta Compañía “América”, más tarde “Arturo Prat” de Santiago. Posteriormente, su nieto, Alberto Ried Silva fue también bombero “Quintito” de Santiago y participó en la fundación del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa. También figura como un voluntario sobresaliente Juan de Dios Arlegui Gorbea, quien fue alcalde de Valparaíso (1864-67) e intendente de la provincia en dos ocasiones, como también diputado y senador. Fue el primer chileno nombrado Gran Maestro de la Gran Logia de Chile. Su vínculo con la Compañía Germania se mantuvo por más de 50 años y llegó a ocupar el cargo de Superintendente del Cuerpo de Bomberos (1871-72). Se agrega, entre los fundadores de la Compañía, el destacado empresario norteamericano Guillermo Wheelwright, fundador de la Pacific Steam Navegation Company y constructor de la vía férrea entre Copiapó y Caldera. También la “Germania” tuvo en sus filas al distinguido bombero José Andrés Alfonso Cavada, quien fue Superintendente del Cuerpo de Bomberos entre 1873 a 1875, debiendo dejar el cargo para sumir como Ministro de Relaciones Exteriores (1875-1878) en el gobierno del Presidente Federico Errázuriz Zañartu. En determinadas ocasiones los bomberos de la “Bomba Germania”, en virtud de su prestigio y disciplina, desempeñaron importantes funciones de carácter cívico, como resguardar el orden público ante situaciones de emergencia, tal como ocurrió para la Guerra de 1879 y para 1931, cumplieron funciones policiales, resguardando la ciudad y dirigiendo el tránsito, durante ocho días, en el período que se produjo la caída de Carlos Ibáñez del Campo del poder presidencial. Han existido también permanentes relaciones entre la Bomba y otras instituciones de la colectividad. Se daba el caso que muchos de los miembros del club de regatas eran también bomberos. Era también habitual que los bomberos estuvieran a cargo de la seguridad durante las kermeses organizadas por el Colegio Alemán de Valparaíso (Deutsche Schule) y hasta hoy bomberos de la Germania participan trabajando en los diferentes Stand. Igualmente, entre las distintas Compañías era común que se realizaran competencias deportivas donde la “Bomba Germania” participaba activamente. Esta institución, ha estado desde sus inicios, conformada por miembros tanto alemanes como chilenos, aunque en su estructura directiva, hasta mediados del siglo XX, siempre el director perteneció a la colectividad alemana. A Fines del siglo XIX, la Bomba Germania tuvo su propia banda de músicos compuesta por bomberos que participaban en fiestas, presentaciones, funerales y formaciones. De acuerdo a fotografías de la banda, se percibe cómo el uniforme y las características de sus componentes, denotan la influencia militar alemana y la identidad étnica de sus integrantes. No podemos terminar esta resumida historia del Médico de Compañía Dr. Heinrich von Dessauer y los inicios del Hospital Alemán de Valparaíso sin mencionar al Teniente 3º Julio Fenner Heitmann, mártir de la Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2 “Bomba Germania” zu Valparaíso, quien el 15 de junio de 1931 cayó mortalmente herido al producirse un derrumbe en el incendio de Avda Placeres en el cerro del mismo nombre. Rescatado de los escombros, fue trasladado a las 20,00 horas de ese fatídico día al Hospital Alemán del cerro Alegre, donde fue operado de inmediato por el Dr. Guillermo Munich y desde ese momento la esposa de Fenner se convirtió en la mejor de las enfermeras y acompañante del bombero héroe. Sus médicos de cabecera fueron los distinguidos médicos Guillermo Münnich, Adolfo Reccius (2ª Cía.), Federico Ankelen (2ª Cía.), Hans Betzhold y Fonck. A raíz del derrumbe, Fenner sufrió la fractura de la columna vertebral, parálisis de ambas piernas y fractura de la pierna izquierda. Su vitalidad y su magnífica contextura física, solo sirvieron para prolongarle la vida durante 23 días, los cuales pasó rodeado del afecto de sus amigos, parientes y bomberos Germanos. Falleció en el Hospital Alemán a las 18,40 horas del 8 de julio de 1931.

Valparaiso 1851 (hrm/cca.)

Agradecemos a la Dra. Bettina Von Dessauer, Clínica Alemana de Santiago, y bisnieta del primer director del Hospital Alemán de Valparaíso, Dr. Enrique von Dessauer (2ª Cía.) .
Historia de un Hospital del Puerto (Hospital Alemán de Valparaíso) del Dr. Adolfo Reccius E. (2ª Cía.).

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