La invitación hecha por S.E. el Presidente de la República (1861-1871), José Joaquín Pérez Mascayano al Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, a participar en celebración de las Fiestas Patrias de 1863 en Santiago, capital de la República, es uno de los hitos más importantes en sus 158 años de vida institucional. Ello reiteraba, el cariño y confianza para con los bomberos, hecho manifestado por el propio Presidente Pérez Mascayano al visitar Valparaíso en febrero de 1862, durante sus vacaciones. En esa oportunidad pasó Revista al Cuerpo de Bomberos, teniendo palabras de elogio y estímulo por la brillante presentación y actuación sobresaliente de las diversas Compañías, especialmente las Compañías de origen extranjeras....
Como lo señalara en agosto de 1863 Benjamín Vicuña Mackenna, Editor del diario “El Mercurio”, a 12 años de la creación del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, su prestigio se había extendido por todas las ciudades de Chile y era calificada al igual que hoy, como una institución modelo, en la que los ciudadanos aprendían elevadas virtudes de civismo, y en la que se cultivaba la unión y la camaradería como principal fuerza espiritual.
Este viaje a Santiago ocurrió el 16 de septiembre de 1863, casi tres meses antes del gran incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús (08.12.1863) donde murieron trágicamente dos mil personas, lo cual originó 12 días después, la creación del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
Recibida la invitación, el Directorio General acordó autorizar para viajar a Santiago y representar a la Institución a las Compañías de Bombas Nº 3 “Cousiño” (hoy 3ª Cía. “Cousiño y Agustín Edwards”), Nº 6 “Colón” (hoy 6ª Cía. “Cristóforo Colombo), y la Cía. de Ganchos Hachas y Escaleras Nº1 “Zapadores Unión” (disuelta el 8.3.1867).
Sobre la invitación, “El Mercurio” publicó una carta de vecinos que estaban en desacuerdo por enviar las Compañías 3ª y 6ª, pues dejaban desamparado el barrio El Almendral, considerando que las Compañías del Puerto tardaban de media a tres cuartos de hora en llegar, solicitando por la seguridad de ese importante sector, enviar a la 1ª, 2ª o 4ª del Puerto.
El Mercurio del 14 de septiembre informa que el famoso perro “Cuatro Remos” perteneciente a la 3ª Cía. de Hachas Ganchos y Escaleras de Valparaíso está considerado en la delegación y va a estrenar un nuevo collar para ir a Santiago. Y agrega que las tres Compañías que integran la delegación bomberil porteña viajarán a la capital, al mando del Vice-Comandante don Manuel Riofrío Papa (3ª Cía.).
Conocida la noticia de la invitación del Presidente a los bomberos, la prensa de Santiago señalaba en sus páginas editoriales: “¿A quien recibirá Santiago con más efusión, que a los que cien veces han salvado a su hermana Valparaíso?
Venid, soldados de la paz, que nunca os habéis dejado vencer, ni por la llama del incendio, ni por el humo de estrechas preocupaciones.
Traednos en vuestras mangueras algunas gotas de esa agua vivificadora del gran océano que acabe de lavar de nuestros rostros los últimos vestigios del sueño del error. Todavía nos quedan algunos escombros del pasado, venid a llevároslos. Vuestro viaje no es una visita: es una victoria más, y ninguna más bella, más digna de vosotros jóvenes voluntarios del trabajo, fundadores de la Asociación, práctica y fraternal, que la que os aguarda entre nosotros bajo los arcos y los pabellones que adornen vuestro tránsito, cuando en fantástica hueste invadáis nuestras calles al toque de los clarines, reflejando en vuestros bruñidos cascos el sol de Chile, en el día de sus grandes regocijos”
El miércoles 9 de septiembre de 1863, el diario “El Mercurio” publicó el programa de celebración de Fiestas Patrias en Santiago entre el 14 y el 19 de Septiembre:
Día 14 de septiembre: Bendición del Ferrocarril Central, por el Arzobispo y los dos Obispos residentes en Santiago. Preside el Presidente de la República, don José Joaquín Pérez Mascayano, los Ministros del despacho y cien personas, las más distinguidas de la capital.
A la misma hora saldría de Valparaíso en otro tren el señor Intendente de la Provincia y Comandante General de Marina, el General José Santiago Aldunate y Toro más 40 ciudadanos notables, encontrándose en Llay-Llay donde habría un banquete.
Día 15 de septiembre: Entrega de premios de la Escuela de Teatro Municipal, y el mismo día se abriría al servicio público el Ferrocarril terminado el día 2 de Julio por don Enrique Meiggs y el ingeniero jefe de la obra don Guillermo Lloyd.
El 16 de septiembre: Traslado desde Valparaíso a las Compañía Chilena e Italiana de bomberos y la de Hachas, Ganchos y Escaleras.
El 17 de septiembre: Ejercicio General de Bomberos en la Alameda de las Delicias.
El 18 de septiembre: Día de la Parada en la Plaza de Armas. Los bomberos acompañarán al Presidente de la República hasta la Catedral donde se realizará el solemne Tedeum. Pontificará el señor Arzobispo y enseguida S.E. se retirará al Palacio de la Moneda, en donde tendrá lugar una mesa de onces con que se obsequiará a los huéspedes de Valparaíso.
El 19 de septiembre: Gran Parada Militar en el Campo de Martes (ex-Parque Cousiño, hoy Parque O’Higgins), con la presencia de las tropas de línea, Guardia Nacional de Infantería, Caballería, y las Compañías de Bomberos y la de Hachas, Ganchos y Escaleras de Valparaíso. Además se programó fuegos artificiales en dos noches, en cuatro puntos a la vez; la Cañada arriba, la Artillería, Yungay y la plazoleta de la Recoleta.
El jueves 10 de septiembre de 1863, El Mercurio de Valparaíso informa que el Ministro del Interior Manuel Antonio Tocornal y Grez, con fecha 7 del actual comunicó al Intendente de Valparaíso don José Santiago Aldunate y Toro; que en atención a la aceptación por parte de bomberos de la invitación del Presidente para viajar a la Capital a fin de contribuir a solemnizar la inauguración del ferrocarril entre Valparaíso y Santiago y celebrar las Fiestas Patrias, ha dispuesto para que el día 16 de septiembre se encuentre a su disposición en la Estación de Valparaíso un tren con los carros que sean precisos para la conducción de Compañías y sus utensilios.
La Crónica Nacional” del diario El Mercurio agrega que el miércoles 16 a las doce del día serán recibidos en la estación del ferrocarril con todo su material compuesto de dos bombas a palanca y un carro porta-escalas por el Presidente de la República. Se encontrarán también a esa hora en la estación las bandas del Regimiento de Artillería y la de Gendarmería, las que acompañarán a los bomberos hasta el lugar de alojamiento. Por su parte, la banda del Regimiento de Cazadores a caballo esperará la entrada del Cuerpo de Bomberos, situándose en el óvalo de San Martín.
El jueves 17 a las tres y media de la tarde, los bomberos harán un Ejercicio General en el Paseo de las Delicias (hoy Alameda del Libertador Bernardo O’Higgins) en el trayecto comprendido entre la calle de Ahumada y la de Teatinos. Las bandas del Batallón 2º de Línea y de la Guardia Municipal concurrirán a las tres de la tarde al lugar de alojamiento de los bomberos para acompañarlos marchando hasta el Paseo de las Delicias, donde tocarán alternadamente durante el desarrollo del ejercicio general.
Finalmente llegó el miércoles 16 de septiembre; a las 06,30 horas las Compañías designadas se trasladaron a la Estación del Barón junto a todo su material rodante; cada grupo se ubicó al mando de sus respectivos Capitanes y oficiales. La comisión fue tomada por las tres Compañías como una alta distinción, especialmente la “Sexta” ya que existían otras Compañías extranjeras de gran prestigio y más antiguas que ella; sin embargo, su delegación al mando de su Capitán Pietro Billa, correctamente uniformada y con un nuevo casco italiano conocido como “Capelli alla Bersagliera” (foto inicio artículo), cumpliría dignamente con la representación encomendada.
Luego de embarcarse en el tren arrastrado por la locomotora a vapor conocida como “El Contratista”, a las 07,00 horas de la mañana se dio inicio al largo viaje hacia la capital de la República; partía así una visita histórica para el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso.
La Estación del Ferrocarril Central y a lo largo de la Alameda de las Delicias, está llena de gente que espera la delegación bomberil con solemne ansiedad. La llegada estaba anunciada para el mediodía. No menos de quinientos coches particulares y del servicio público tirados por caballos cruzaban sin cesar la Cañada trayendo y llevando gente a la estación; tal era el gentío, que un hombre de pueblo fue aplastado por uno de los carros en plena Alameda. Un tren especial llevó hasta la Estación San Diego a los curiosos que preferían ver el espectáculo desde el desembarcadero. Sin embargo el convoy sufrió algunos retrasos, lo que le obligó llegar a su destino después de las 4 ½ de la tarde. Para evitar la espera en los lugares señalados, la autoridad ordenó al Comandante del Regimiento de Artillería el disparo de un cañonazo, para avisar la llegada de los bomberos porteños a la Capital. En la estación fueron recibidos por mucho público y el Intendente de la Provincia, Francisco Bascuñán Guerrero, en representación del Presidente de la República.
La delegación marchó al lugar de alojamiento junto a la banda del Regimiento de Artillería. El paso de los bomberos, que vestían sus llamativos e impecables uniformes de colores según su compañía, relucientes bronces y botas brillantes, era saludado con aplausos y vítores y otras demostraciones de simpatía, al igual que la Bomba a Palanca de la 6ª Cía. “Colón” y el Carro Porta-escalas de la 1ª Cía. de Ganchos Hachas y Escaleras “Zapadores Unión”. La Bomba de la 3ª Cía. “Cousiño” sufrió la quebradura de una de sus ruedas. Al día siguiente fue reparada y pudo participar en el Ejercicio General programado.
El diario “El Mercurio” señalaba:
“Bomberos Porteños.- La Alameda ha sido favorecida por el mundo elegante y por los huéspedes de todas las Provincias que no se cansan de pasear. La variedad de tipos provinciales, santiaguinos, militares y extranjeros de las diversas nacionalidades, daban hoy a nuestro paseo los aires de una soberbia Babel, y la animación y contento de los paseantes han contribuido a retardar la dispersión de tan bella reunión. Hasta las gotas que nos ha enviado un cielo encapotado, han sido para todos como un toque de retirada. Esta garúa no sería un fuerte motivo para la general dispersión, sin el fundado temor de que sea talvez mensajera de un malhadado aguacero.
El inmenso y distinguido concurso que llenaba literalmente la Estación Central de las dos líneas férreas, al llegar el tren de Valparaíso poco después de las 3 ½ de la tarde, prorrumpió en el más entusiasta y atronador viva a los señores bomberos que llegaban.
El día 17, las bandas del Batallón 2º de Línea y de la Guardia Municipal, concurrieron a las 3 de la tarde al lugar de alojamiento de los bomberos para acompañarlos marchando hasta el Paseo de las Delicias entre las calles Ahumada y Teatinos, donde se realizó el ejercicio combinado entre las tres Compañías;
Antes de dar inicio al ejercicio general combinado, las Compañías rindieron un homenaje muy singular, pero no menos respetuoso al general don Ramón Freire, el que se vio reflejado en su estatua ubicada en la Alameda de las Delicias; de ello informa la crónica del diario “La Patria” señalando:
“Homenaje a un Héroe”.- Bello rasgo de los bomberos durante su permanencia en la Capital, fue el que presenció en la Alameda Santiago entero, el 17 de septiembre”. Apenas llegadas al lugar del ejercicio, las Cías. Se situaron enfrente de la estatua del general Ramón Freire, y después de saludar con un triple y entusiasta ¡Hurra! al heroico soldado de la patria, dirigieron los chorros de las dos mangueras hacia la estatua hasta dejarla limpia de polvo que la cubría.
Una vez concluído el homenaje al general Ramón Freire, a las 3 ½ de la tarde bajo las órdenes del Vice-Comandante don Manuel Riofrío (3ª Cía.) se inició el ejercicio general combinado, en homenaje al mes de la patria y en presencia del Presidente de la República José Joaquín Pérez Mascayano.
Al inicio armaron las compañías 3ª y 6ª sus “chorizos” en la acequia que corría a lo largo de la Alameda, lo que les permitió elevar hermosos y potentes chorros de agua, conjuntamente con la Cía. de Hachas Ganchos y Escaleras que armaba sus escaleras por donde ágilmente trepaban sus bomberos; pero fue tal el entusiasmo que la presencia de los bomberos porteños provocó en los santiaguinos, que hubo momentos en que materialmente no se pudo trabajar por la aglomeración de gente. Grandes y prolongados aplausos coronaron dos horas y media más tarde, el término del ejercicio, el primero que se efectuó en Santiago.
Sobre el ejercicio y la presencia de los bomberos, “El Mercurio” señalaba: “Fiesta del Aniversario de la Patria.- Centuplicada la población con los innumerables emigrantes de las Provincias, la Capital en los días del presente Aniversario ha rebosado de vida y animación. La superabundancia de vida ha hecho subir al último grado su termómetro social, cualquiera habría desconocido en estos días a la apática Santiago en ese aire de dicha y alegría que se respira por donde quiera. Todos han visto desaparecer con satisfacción como por encanto las diferencias que pueblo a pueblo, confundiéndose todos en un sólo pueblo reunido para fortalecer más y más a Chile y a la libertad: el santiaguino ha paseado con el provinciano, el oficial cívico del brazo con el bombero porteño, como unos eternos amigos.
No recuerda Santiago un gentío más inmenso y lucido que el de la Alameda el día 17, completamente llena en el espacio de 10 cuadras, desde la estatua de San Martín hasta la Iglesia de San Francisco. Todo el público se volvió ojos para ver y admirar cuando las bombas elevaron sus chorros de agua a una altura nunca vista en esta ciudad. Luego, la pirámide de escalas ejecutada con destreza por la respectiva compañía en presencia de aquel océano de personas y del Presidente y sus Ministros y demás autoridades, fue un agradable espectáculo y una pequeña muestra de los grandiosos ejercicios de agilidad, destreza y vigor que hacen periódicamente en Valparaíso todas las compañías reunidas. La apiñada multitud embarazó mucho la expedición de los bomberos, la agilidad de sus movimientos y de sus maniobras encontró poderosos obstáculos en la compacta multitud. En lugar de colocarse en la cúspide de la pirámide 4 o 6 pistones que habrían formado un lindo juego de agua, solo se alzó una manguera y desde aquella altura arrojó la bomba torrentes de agua que, a la vista de un cielo encapotado, parecía que subían a desafiar a los negros nubarrones en su celeste morada, fue aquel un cuadro imponente y pintoresco que el pueblo presenció con sumo interés y aplaudió repetidas veces con entusiasmo. Las bombas ostentaron igualmente su admirable alcance bañando con sus raudales de agua las torres de San Diego y San Francisco y los techos de algunas casas.
La circunstancia de ser los techos de las casas de la Alameda de teja y no de azotea, privó también al público de las bellas maniobras que la Compañía de Hachas y Escaleras hubiera ejecutado.
No obstante, lo poco que ha visto la Capital le ha dado una idea de la destreza y admirable disciplina de los voluntarios bomberos y de su terrible pujanza contra el fuego, su enemigo mortal. La soltura y gallardía de estos intrépidos defensores de los intereses de Valparaíso y por consiguiente, de la República, llamaron muy especialmente la atención general. ¡Cuantos rosados labios exhalaron esa tarde ayes de compasión al ver completamente empapados a varios bomberos que subían a la pirámide, y como habrán reído de placer aquellos aguerridos combatientes de Valparaíso, al oír esas exclamaciones de compasión de la regalona Capital, tan miedosa de los constipados!
Ya que hablamos de los bomberos, digamos en honor de la verdad que su desprendimiento, franqueza y cortesía han sido dignas de elogio y de las atenciones que han recibido de la sociedad santiaguina, que no separará jamás de su corazón los gratos días de su presencia en esta Capital.
Un ratero audaz cortó ese día el bolsillo con dinero a una señora y echó a correr abriéndose camino con un puñal en mano. A los que intentaron aprehenderlo, les repartió algunas puñaladas. Así corrió entre la apretada multitud un largo trecho hasta que fue atrapado por un policía.
Cerca de la estatua de Freire se reventó una manguera, bañando completamente y derribando con sus poderosos torrentes de agua a más de 40 personas que no hallaron por donde escapar y se vieron de repente hechos sopas. Una señora como de sesenta años se imaginó en un momento de terror que el diluvio se le venía encima, y postrándose de hinojos junto a una pequeña acequia contigua a los álamos, empezó a golpearse el pecho con gran furor, exclamando entre sollozos ¡Misericordia señor, misericordia! Este cuadro hizo casi reventar también de la risa a los espectadores sobre todo al ver por otro lado a unas damas muy ataviadas a quienes el agua las inundó de tal modo, pegándoles la ropa al cuerpo, cual si fuese con cola, que parecían avecitas cazadas en las jaulas de acero de las crinolinas. Estas lloraban sin consuelo y, a intervalos aportaban la imaginación del terrible aprieto en que se hallaban, para reír y hacer coro a las carcajadas de los circunstantes.
En la noche del mismo día 17, casi todos los bomberos porteños y un unos seiscientos santiaguinos y provincianos invadieron el casino de la filarmónica. Empezaron allí las libaciones, los ruidosos diálogos, las estrepitosas quebrazones de cristales y las protestas de amistad. Uno fue tan afectuoso que dio a un bombero el abrazo más cordial de que se tenga noticia. Y como sería, que de resultas de ese abrazo se le desapareció al bombero su reloj como por encanto, sin que hasta la fecha lo haya recibido del abrazante ratero.
El viernes 18 se realizó el solemne Te Deum en la Catedral de Santiago; en la ocasión, el Presbítero don Mariano Casanova uno de los más distinguidos predicadores que ha tenido la iglesia chilena, pronunció un brillante y elocuente sermón, el cual versó sobre las tres condiciones constitutivas de una república democrática, la libertad, la igualdad y la fraternidad, apoyada en el espíritu cristiano. Luego de terminada la ceremonia, el Presidente de la República José Joaquín Pérez Mascayano, acompañado de sus Ministros, el Intendente de la Provincia Francisco Bascuñán Guerrero y las autoridades, se dirigieron al Palacio de la Moneda, en donde como señalara la prensa “....bajo sus expensas y no a las del erario nacional como comentaban algunos...” había dispuesto una espléndida “Mesa de Once” en honor a los Bomberos del Puerto.
El banquete fue soberbio por la abundancia y la delicadeza de todo lo ofrecido para degustar, lo mejor del arte gastronómico de aquella época; como también por la cordialidad, la alegre camaradería y el patriotismo de cada uno de los invitados al palacio. El brindis oficial estuvo a cargo del Presidente Pérez Mascayano y fue por los bomberos de Valparaíso y por la perpetuidad de la República de Chile. El Ministro del Interior Manuel Antonio Tocornal y Grez, brindó por los militares y las gloriosas gestas del Ejército. Roberto Souper brindó por la mujer chilena, representada por la esposa del Presidente de la República. El Ministro de Hacienda Pública Domingo Santa María González en su intervención, elogió la disciplina y marcialidad del Batallón Nº2 de Línea y homenajeó a uno de los más ínclitos y bravos guerreros de América: el General Juan Gregorio de Las Heras. El Coronel Villagrán brindó por Manuel Tomás Tocornal quien había sido el organizador del Batallón 2º de Línea, en otros tiempos el Batallón Yungay. Finalmente la esposa del Presidente de la República habló para agradecer el homenaje a la mujer chilena y brindó por los Ministros de su esposo.
Esa noche, una vez terminadas las atenciones en el Palacio de la Moneda, un grupo de oficiales de los Batallones Cívicos Nº1 y Nº3 pasaron al lugar de alojamiento de los bomberos e invitaron a sus oficiales a salir con ellos a la Alameda de las Delicias a pasear y a compartir con las damas de la sociedad santiaguina, encantadas con la presencia de tan ilustres visitas porteñas.
A la misma hora, los oficiales jefes de la Guardia Nacional y de los bomberos, fueron invitados por el presidente a su residencia particular para dirigirse luego al Teatro Municipal a presenciar la función de gala en honor del Primer Mandatario; mientras se encontraban en el salón apareció la señorita Jesús Pérez, bellísima hija del Presidente, quien al ver a los bomberos y al magnífico estandarte de la Compañía Chilena de Bombas Nº3 “Cousiño”, del cual ella era su Madrina, se acercó a la hermosa pieza de paño granate con un número tres bordado con hilo de oro y animada de un profundo sentimiento de patriotismo y galantería, la llevó a sus labios besando respetuosamente esa bandera que tantas veces llevó a la victoria contra el fuego a los intrépidos y abnegados bomberos “Tercerinos” de Valparaíso.
Sobre este episodio el Secretario de la 3ª Compañía de aquella época, don Anastasio Bello en la Memoria correspondiente al año 1863 señala textualmente: “...nuestro estandarte fue premiado en esos momentos por su dignísima madrina la Srta. Jesús Pérez, sellando en él con sus delicadísimos labios un ósculo de candor y pureza, que fue celebrado por la concurrencia con entusiastas hurras...”
Cabe señalar que el estandarte de la 3ª Cía. fue recibido el 13 de junio de 1863 siendo su padrino el Intendente de la Provincia y Comandante General de Marina, General José Santiago Aldunate y Toro, y madrina la ya mencionada Señorita Jesús Pérez, y su primer abanderado el bombero Manuel Antonio Velásquez.
Al día siguiente, el sábado 19 con la asistencia del Presidente don José Joaquín Pérez Mascayano, sus Ministros, el Cuerpo Diplomático, el Intendente de la Provincia don Francisco Bascuñán Guerrero, autoridades civiles, eclesiásticas y militares, se realizó en el Campo de Marte, la gran parada militar en homenaje a las Glorias del Ejército. En ella tomaron parte las tropas de línea, Guardia Nacional de Infantería y Caballería, especialmente invitadas las Compañías de Bomberos de Valparaíso “Cousiño” Nº3, “Colón” Nº6 y la 1ª Cía. de Hachas, Ganchos y Escaleras “Zapadores Unión”.
Sobre la presentación de la “Sexta” Luis Noziglia B. en su libro “La Sexta Compañía de Bomberos de Valparaíso” señala: “La comisión sirvió como acicate para todos los italianos de Chile en su campaña destinada a que este país reconociera el reino de Italia, bajo el cetro del soberano Víctor Manuel II, que se había constituido oficialmente el 14 de marzo de 1861.
Como el Gobierno de Chile no había reconocido diplomáticamente ese Reino, la 6ª no podía desfilar en parada con su hermosa bandera italiana desplegada al viento. Decidió pues, en señal tácita de protesta, hacerlo con el tricolor enfundado en vaina de cuero.
Parece ser que la maniobra habría surtido efecto, puesto que cuatro meses más tarde, el 20 de enero de 1864 se produjo el reconocimiento esperado mediante un cordial intercambio de cartas diplomáticas de los respectivos gobernantes. Por su parte el ingeniero agrónomo Luis Sada, fundador de la Quinta Normal de Agricultura de Santiago, que luego fuera Cónsul General de Italia, hizo llegar a la 6ª sus calurosas y patrióticas felicitaciones por su comportamiento, que fue admirado por la ciudadanía chilena”.
Como culminación de las actividades, la noche del 18 al igual que la del día 19, hubo fuegos artificiales en cuatro puntos a la vez; en la Cañada arriba, frente al cuartel de la Artillería, en la Plaza de Yungay y la Plazoleta de la Recoleta Franciscana. Y para realzar el espectáculo pirotécnico en cada una de las noches, hicieron explosión en el Cerro Santa Lucía seis volcanes de pólvora.
El regreso de los bomberos a Valparaíso fue el domingo 20 a las 10 de la mañana, llegando a la Estación del Barón en Valparaíso a las 7,30 de la tarde. El diario “El Ferrocarril”, del 22 señaló: “Despedida a Bomberos Porteños.- Han emprendido su marcha de regreso a Valparaíso estos simpáticos y galantes huéspedes. Les acompañaron a la Estación del Ferrocarril Central, el señor Intendente de la Provincia Francisco Bascuñan Guerrero y algunos jefes del Ejército, los de la Guardia Municipal, varios oficiales, tres bandas de música y numeroso pueblo. Feliz viaje. Allá los acompañarán las simpatías que supieron conquistarse en Santiago y el recuerdo de su alegre mansión entre nosotros.
El Comandante Manuel Riofrío visitó a nombre de los bomberos, a la señora Luz Gallo de Cousiño para manifestarle el pésame por el fallecimiento de su esposo y el grato recuerdo que conservaba la 3ª Cía. de su marido don Matías Cousiño. La señora de Cousiño agradeció la visita y el pésame, enviando sus saludos a todos los integrantes de la Compañía.
El famoso perro “Cuatro Remos”, tuvo un extraordinario comportamiento, siendo destacado también por la prensa, la que señaló lo siguiente: “Cuatro Remos.- Perfectamente se portó en Santiago este inteligente animal. El día del Ejercicio de los bomberos trabajó admirablemente, captándose desde luego el aprecio y simpatía de los santiaguinos. Visitó muchas casas, en que fue muy bien recibido y obsequiado. En los Hoteles fue atendido perfectamente. En el cuartel de las bombas pilló a un ladrón que se había apropiado del sombrero de un jornalero (Auxiliar): nadie sino él lo vio y en el acto lo atrapó de una pierna, que no largó hasta que no vio asegurado al pillo. Sin embargo, no pudo evitar que le robasen uno de sus collares, y casi se lo roban a él mismo para llevárselo a Talca; pero los bomberos lo salvaron después de un día de pesquisas y grandes afanes. De Santiago regresó muy triste, pues en todo el camino no quiso comer, sin duda que por venir mareado; pero ya se encuentra alegre, sano y salvo en Valparaíso.
La crónica local del diario “El Mercurio” publica el miércoles 23 de septiembre, copia de la nota enviada por la Compañía de Bombas Nº3 “Cousiño” a las autoridades de Santiago, agradeciendo el recibimiento, hospitalidad y atenciones recibidas durante su estadía en la capital, señalando:
“Sincera Manifestación”.- Los bomberos de la 3ª, dominados aun por ese ardiente entusiasmo que parece haber sido inflamado por la fraternidad que han encontrado en la capital, envían hoy las siguientes palabras de gratitud, de aprecio y aun de amor a los que por su noble y desinteresada acción han sabido arrancarlas también de nobles corazones:
“A las autoridades y a la Sociedad de Santiago, el recuerdo de las horas deliciosas que pasamos entre nuestros amables huéspedes de la capital, es una de esas deudas que duran eternamente: la gratitud por la felicidad recibida jamás se redime. Las autoridades y la Sociedad de Santiago deben creerlo así; se lo rogamos. Hemos sido colmados de agasajos y atenciones, con la caballerosa esplendidez que descuella siempre cuando tiene relación con ese centro del buen tono y del gusto más exquisito por los altos funcionarios y por los particulares, en palacios y en calles, por todos y en todas partes, se nos ha rodeado de manifestaciones afectuosas llevadas hasta la más entusiasta fraternidad. Si el orgullo hubiera de venir a confundirse con las poderosas emociones que aun nos tienen palpitantes, sería el orgullo de poder decir que es el primer pueblo de Chile el que tan alto se alza.
No es una vana palabra de cortesanía enviada a través de la distancia, ni un cumplimiento de etiqueta devuelto a nuestros encantadores huéspedes, lo que estas líneas significan: son un grito del corazón espontáneo, sincero, tiernísimo, un voto de gracia interminable, una promesa infinita.
Y mientras saboreamos la memoria de momentos tan dichosos, buscamos aun con los ojos del alma la huella invisible que estampará nuestra bandera la caricia de la hermosura ¡Bendita sea esa caricia que ha hecho de nuestra insignia de combate un lábaro de la belleza!
¡Bendito sea ese pueblo que es tan digno y tan grande y tan noble!
(fdo.) Los bomberos de la 3ª Compañía.
Deseamos que nuestras palabras de gratitud lleguen a todos, porque todos nos han atendido según sus fuerzas. Por eso rogamos a los editores de los diarios de Santiago y Valparaíso que reproduzcan estas líneas.
Sobre el viaje se tienen también los comentarios de don Anastasio Bello, Secretario de la Compañía de Bombas Nº3 “Cousiño”, quien señaló: “...De los momentos felices que pasamos en esos días, como del recibimiento y atenciones que nos hicieron las autoridades y pueblo de Santiago, guardamos grabado en nuestros corazones un recuerdo eterno de gratitud, que ojalá llegara el día de darlo a conocer, mui particularmente al señor Intendente don Francisco Bascuñan Guerrero (más tarde fundador de la 3ª Cía. de Santiago), que desde el momento de nuestra llegada hasta el día de nuestro regreso, dispensó a todos los bomberos las mayores atenciones. No dejaré de mencionar que el 18 en la noche, parte de nuestra Compañía y oficialidad de la Guardia Nacional, hallándonos en el salón de la casa particular de S.E. el Presidente Pérez Mascayano, para acompañarlo al Teatro, nuestro Estandarte fue premiado en esos momentos por su dignísima madrina la Srta. Jesús Pérez, sellando en él con sus delicadísimos labios un ósculo de candor y pureza, que fue celebrado por la concurrencia con entusiastas y prolongados hurras. En este memorable viaje la única desgracia de gravedad que experimentamos fue la casual quebradura de una rueda de la Bomba, en un cambio de rieles en la estación del Ferrocarril en Santiago. Desgracia que nos privó de hacer la entrada en unión de las otras Compañías. Al día siguiente fue compuesta la rueda y la Bomba quedó en buen estado de servicio, como lo ha probado en las alarmas e incendios. La Compañía para tener mayor seguridad, hizo reemplazar dicha rueda por otra nueva.”
También el diario “La Patria” en su sección crónica local informa el viernes 25 de septiembre, que la 6ª Cía. Italiana “Colón” ha publicado en el “Corriere d’Italia” una manifestación idéntica de la 3ª Compañía Chilena “Cousiño”, donde agradece las atenciones de que fueron objeto durante toda su permanencia en la capital.
Reproduce si, una carta del ingeniero agrónomo don Luigi Sada, enviada al Capitán de la 6ª Compañía de Bomberos Italianos de Valparaíso don Pietro Billa, donde señala:
Señor
El improviso y subitáneo regreso de la Compañía que Ud. dirige hizo perder a los italianos residentes en Santiago la oportunidad de reunirse con los de Valparaíso, asistir al almuerzo que ellos les ofrecerían y que Ud. gentilmente había aceptado, también a nombre de los otros bomberos que yo no podía invitar personalmente.
Elegida la Compañía de los Bomberos Italianos para acompañar a la Chilena a presentar a la población de la capital y al Gobierno las expresiones de leal estima y de simpatía que el Cuerpo colectivo de los bomberos de Valparaíso les enviaba al día del aniversario de la Independencia de Chile, señor Capitán, interpretando también el sentimiento del mayor número de los italianos, agradecer al Cuerpo de Bomberos que siguiendo sólo los dictámenes de su corazón el aceptar el hacer parte de esta honorable misión han dado una vez más a conocer en un acto público que en el corazón de los italianos reina sincero afecto por Chile y que nunca podría venir a menos.
A la vez que la espléndida acogida que se les hizo en Santiago no deja duda de la estimación con que se aceptaron y se intercambiaron iguales sentimientos al Cuerpo al que pertenecen, nosotros italianos y que no son escasos en miles de otras ocasiones de todos los italianos residentes en el país, como es general la simpatía de Chile por Italia.
Si por una parte todo corazón italiano se conmueve de gratitud cuando los hombres ilustres nos manifiestan adhesión por el estado político de nuestra patria y por lo que esperan en el futuro, sin embargo es sensible que hasta ahora el gobierno de Chile no haya comprendido el espíritu chileno y el ejemplo de todas las principales naciones de Europa y América, haya omitido de reconocer oficialmente el actual estado político de Italia unida y libre.
Fue por esto que Ud., señor Capitán, secundando las aspiraciones de nuestros connacionales y la propia, no creyó oportuno que el estandarte italiano figurase entre los otros en el acompañamiento oficial y especialmente en el teatro, que iba al Presidente de la República. Conservar ilesa la dignidad patria es un deber natural y espontáneo de todos los corazones que tienen la conciencia de su nacionalidad.
Quien conoce a los hombres ilustres del país no puede darse la razón de los motivos que hasta ahora han hecho postergar al Gobierno el reconocimiento de Italia. No dudamos que aquello, sin embargo, que los hombres ilustres que componen el gobierno chileno, juzgando sin pasión y los deseos unánimes de todos los chilenos e italianos, sabrán en breve consolidar las relaciones oficiales con nuestra querida patria.
Si en esta ocasión los bomberos italianos de Valparaíso, por cumplir los deberes de la corporación a la cual pertenecen, no pudieron unirse a sus connacionales de Santiago para confirmar con votos fervorosos y las expresiones del ánimo fraterno, la felicidad y la esperanza de nuestra querida patria, no dudo, señor Capitán, que en cualquier otra y siempre, también en este continente, se mantendrá vivo el sentimiento que los italianos deben ser eternamente unidos y libres de su espontánea libertad; lo que esperamos sabrán en todas las ocasiones y en todos los países del mundo mantener, porque corresponde a la dignidad de nuestra nación.
Reciba señor Capitán, y participe a nuestros connacionales de Valparaíso las expresiones de la sincera consideración de su compatriota.
Ing. Luigi Sada
20 de Septiembre de 1863
Resulta interesante conocer las noticias posteriores a la visita de los bomberos porteños a Santiago, como lo publicado por el diario “La Patria” del 12 de octubre de 1863, que publica esta información:
“Los Bomberos en Santiago”.- Con este título ha compuesto la señorita Jesús R. Martínez, una polka que ha dedicado a la señora Dolores Ramos de Knundsen; y según nos ha informado una persona competente en la música, la primera composición de la señorita Martínez es muy acreedora a la aceptación del público”.
Valparaíso 1851 (hrm-cca)
Leer Mas...