miércoles, 27 de enero de 2016

Nuevo Carro Bomba Iveco Magirus 2016 al Cuerpo de Bomberos de Pencahue, Región del Maule, a orillas del Río Claro.


Financiado por la Junta Nacional de Bomberos de Chile, diez Cuerpos de Bomberos entre ellos el de Pencahue, recibieron un carro bomba Iveco Magirus Semi-Urbano o uno Forestal para renovar el Material Mayor de esas Instituciones Bomberiles de la Región del Maule.... La ceremonia se realizó en Santiago de Chile, participando en ella altas autoridades de Gobierno y por don Miguel Reyes Núñez, Presidente de Junta Nacional de Bomberos de Chile. Estuvo presente también don Ramiro Ríos, Presidente Regional de los bomberos de la Región del Maule. En el momento de las entregas de las llaves de los nuevos carro bomba, con mucha emoción don Gonzalo Rojas Oróstica, Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Pencahue y Presidente de la Provincia de Talca, recibió el carro bomba Iveco Magirus, semi urbano 4x2 con estanque con capacidad para 4.000 litros de Agua, motor de 299 HP y Tecnología Euro 5, equipado para entrar en servicio de inmediato en su cuerpo de destino. De inmediato una vez terminada la entrega, la nueva máquina fue trasladada a la ciudad de destino: Pencahue, donde fue recibido con gran alegría y satisfacción por la comunidad y sus organizaciones de base. Luego de la recepción de la importante ayuda lograda por todo el esfuerzo desplegado por el Superintendente de la Institución y secundado por sus bomberos, lo que significó recibir una máquina sin costo para la Institución bomberil ni sus autoridades, bomberos se reunió en la Dirección General y en el Cuartel de la 1ª Compañía, donde se celebró el logro y la magnífica gestión de todos sus integrantes. Nuevamente bomberos de Pencahue demostró a todos que mientras exista la comunicación y el dialogo franco a todo nivel; sin ambiciones personales ni tratando de borrar y partir de cero se logran resultados como los que hoy se ven en esta comunidad, se logra estar cada día más y mejor preparados para enfrentar todas las emergencias donde bomberos es requerido, siendo los únicos beneficiados; los habitantes de la ciudad. Recordemos que la Institución logró de inmediato luego del terremoto que afectó a Chile el 27 de febrero de 2010 construir un nuevo cuartel y recibir un carro Bomba cero Km. para la 1ª Compañía gracias al apoyo brindado por don Miguel Reyes, Presidente Nacional y don Raúl Bustos Secretario Nacional. Hoy se ve beneficiada con otro carro Bomba y la pronta construcción del cuartel de la segunda Cía. La nueva Bomba denominada B-2, fue asignada a la 2ª Compañía del Libertador ”Capitán General don Bernardo O’Higgins Riquelme”, ubicada en el sector de Corinto de la ciudad Agrícola, Vitivinícola y Forestal de Pencahue.

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

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domingo, 17 de enero de 2016

158ª Aniversario de la Fundación de la 9ª Cía. "Zapadores Freire" del Cuerpo de Bomberos de Valparaìso 19.01.1858

Hoy martes 19 de enero de 2015 la Novena Compañía de Bomberos "Zapadores Freire" del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso cumple 158 años de abnegados servicio a la comunidad de Valparaíso. En 1983 el preclaro servidor de la "Novena"; don Horacio Rodríguez Mc. Kenna, el más grande de los historiadores que ha tenido la Institución madre de los Bomberos Voluntarios de Chile; señalaba en el Prólogo de su magnífica obra "La Historia de la Novena Compañía" lo siguiente....
Al cumplirla 9ª Compañía de Bomberos de Valparaíso "Zapadores Freire, el 125º aniversario de su fundación, el pasado 19 de enero de 1983, y finalizar la charla que me correspondió dar, en el Salón de Honor, donde hilvanara, en breve resumen, los hechos más culminantes y significativos de su hermosa historia, manifesté mi formal intención de que ese sencillo trabajo, debidamente ampliado y perfeccionado pudiera servir, más tarde, para la edición de un folleto que por su contenido ilustrativo, se convirtiera en una fuente de conocimientos de innegable valor educativo, para todos bomberos de esta Compañía. Con profunda satisfacción, he llegado ahora a la culminación de tan acariciado propósito, en este volumen que comprende un largo ciclo de nuestra vida institucional, desde su origen, sus vacilantes pasos iniciales, pasando por la etapa heroica de su afianzamiento y organización, hasta llegar, por último, a la época actual de su desarrollo, progreso y fortalecimiento. En razón a la amplitud del tema, 125 años de intensa actividad he debido emplear el sistema de la narración en forma muy sumaria, abreviando algunos episodios y omitiendo otros a fin de que su lectura resultase amena y entretenida. De este modo pretendo entregar al bombero lector, lo que me ha parecido más importante, curioso y trascendente de los anales de su Compañía. En todo caso, con esta pequeña obra, creo que se logra llenar un vacío cierto, ya que por desgracia no existe ningún texto para consulta y estudio de fácil adquisición, donde sea posible repasar en sus páginas, el relato fascinante y conmovedor a la vez, de la gloriosa historia bomberil de Valparaíso, cuna en Chile, de este movimiento de altruismo y de servicio. Me presento ante el lector con este sencillo y modesto trabajo ejecutado con mucho cariño y entusiasmo, llevado a cabo como un verdadero desafío a mis posibilidades, sin ningún título, ni mucho menos como un pretencioso historiador, sino tan solo como un simple apasionado narrador de nuestra historia, ya que me he preocupado, durante muchos años, de acopiar recortes de la prensa, conservar apuntes personales, atesorar folletos, memorias, crónicas y comentarios, me he permitido reunir, en mi archivo particular, una verdadera colección de material bomberil, sumamente valiosa e importante. Con estas sinceras palabras, presento esta breve narración histórica, preparada con profundo interés, respeto y seriedad, la que me honro en dedicar, con inmenso cariño y reconocimiento a mi querida Novena Compañía. Septiembre de 1983. Horacio Rodríguez Mc. Kenna. El libro escrito por don Horacio Rodríguez Mc. Kenna es un homenaje a su Novena Compañía y el recuerdo y saludo de esta fecha tan significativa, ha sido enviado por él; desde el Cuartel Eterno, como saludo y recuerdo a sus camaradas bomberos de la "Zapadores Freire" de ayer, hoy y los que se incorporen a esta Legión de hombres de Honor. Próximamente su Compañía completará la historia que don Horacio dejó escrita hasta el 19 de enero de 1983. Un breve resumen de la obra de don Horacio nos señala que una vez reunido un grupo de generosos vecinos encabezados por don José Tomas Ramos Font, Otto Uhde, Guillermo Müller, José Cerveró, Juan Brown, Martín Stevenson, Juan Mouat, Francisco A. Nebel, Eduardo Mickle, Enrique Ward entre otros, fundaron la antigua Asociación contra Incendios de Valparaíso (hoy Cuerpo de Bomberos de Valparaíso) el 30 de junio de 1851 con 4 Compañías; dos de agua, una de ganchos, hachas y escalas y una de Guardia de la propiedad. En la persistencia de los primarios impulsos, en su fe inquebrantable, mantenida y comunicada de una a otra generación, por los Jefes y Oficiales del Cuerpo de Bomberos, en el altruismo efectivo de todos sus servidores, debemos encontrar sin duda, el secreto de la vitalidad de organismo, que puede exhibirse como uno de los exponentes más honrosos de nuestra cultura y, sobre todo, de esta fraternidad social, que pone noblemente a los unos al servicio de los otros, con un desinterés que, verdaderamente enaltece a todos sus componentes. Meses después se fundan nuevas Compañías, el entusiasmo de la juventud porteña por aumentar las fuerzas de la Asociación, despertó interesantes iniciativas tendientes a la instalación de nuevas Unidades. Así fue como vemos la organización de la 3ª Cía. de Bomberos del “Almendral” el 31 de julio de 1852, designando Director a don Nicolás Albano y Capitán a don Edmundo W. Sartori. Deja de funcionar el 25 de octubre de 1852 por la apatía e indolencia de su personal. Pocos meses después el 13 de octubre de 1854 se funda la actual 3ª Cía. gracias a la donación de una Bomba de Palanca Doble por Don Matías Cousiño y Alfaro Fue nombrado Director don Luis Cousiño Squella, hijo de don Matias Cousiño y Capitán don Edmundo W. Sartori nuevamente. Más tarde la numerosa colectividad española funda la 4ª Cía. “Bomba Española” el 17 de mayo de 1876. Lamentablemente hubo de disolverse el 17 de octubre de 1864, con motivo del conflicto bélico surgido entre Chile y España. Los franceses no se quedaron atrás y el 21 de junio de 1856 fundan dos Compañías Francesas dada la gran cantidad de adherentes; la 5ª Cía. “Pompe France” y la 2ª Cía. de Hachas, Ganchos y Escaleras (hoy 8ª Cía. “Zapadores Franco-Chilenos). El 23 de enero de 1858 y con el apoyo de la colectividad italiana fundan la Cía. de Bombas Nº 6 “Colón”. También el 19 de enero de 1858 las autoridades bomberiles habían aceptado dos Unidades más; la 3ª Cía. de Hachas, Ganchos y Escaleras, más tarde esta se convertiría en la 9ª Cía. de Bomberos “Zapadores Freire” el 1º de enero de 1867. Hace 125 años se vio cristalizada la ansiada aspiración de esos numerosos grupo de chilenos, entre los que figuraban empleados, artesanos y obreros. En efecto ese memorable día 19 de enero de 1858 satisfactoriamente cumplido al reunirse en los Salones de la Bolsa Comercial donde se redactó y se firmó el Acta de Instalación de la Compañía, cuyo libro original se conserva actualmente en su Secretaría. Como un recuerdo histórico de importancia copiaremos la respuesta del Superintendente de la Asociación contra Incendios don Juan Agustín Galeas al señor Domingo Montalva, organizador de la Compañía. Señor don DOMINGO MONTALVA Presente.- Señor Tengo el agrado de comunicar a Ud. que el Directorio ha aceptado con placer el ofrecimiento que hizo Ud. a nombre de sus comitentes de formar una Compañía de Hachas y Escaleras y me ha encargado le de a Ud. las gracias por el patriotismo que demuestran en la protección del bien público. Sírvase Ud. ahora instalar la Compañía bajo el nombre de “3ª Compañía de Hachas y Escaleras y reunir a los miembros para que procedan al nombramiento de su Oficiales y de su Director, para que con esto pueda yo enseguida arreglar lo necesario para el equipo de la Compañía. Acepte Ud. las consideraciones de aprecio con que me repito de Ud. su atento servidor. JORGE FEHRMANN, Secretario General, JUAN A. VIVES, Superintendente. Los Benefactores de la 9ª. Cía. “Zapadores Freire” Uno de los más destacados benefactores de la “Novena” ha sido la familia Baburizza, pues desde 1924 su generosidad con la ciudad de Valparaíso, sus habitantes, sus bomberos y particularmente su 9ª Compañía “Zapadores Freire”; han recibido el aporte generoso en la obtención del material mayor de la Unidad. Entre 1924 y 1959 el renombrado hombre de negocios y distinguido benefactor, don Pascual Baburizza Soletic, resolvió donarle a la “Novena” una valiosa y moderna “Escala Telescópica” Alemana Magirus fabricada de madera de 30 metros de extensión, entregada al servicio el 14 de septiembre de 1924 bautizada como “Yugoeslavia” como un emotivo homenaje a la patria del donante, a quien también se le otorgó el título de Miembro Honorario y Benefactor. Asistió a la ceremonia el Cónsul de Yugoeslavia Sr. Svilokos, quien presenció un ejercicio realizado en la Plaza Sotomayor y calle de San Agustín (hoy Alcalde Tomás Ramos y Ramos). Luego de 35 años de servicios, en reunión de Directorio del 29 de mayo de 1959, se autorizó su venta al Cuerpo de Bomberos de Quillota en $ 500.000.-. En 1958 nuevamente la familia Baburizza entrega a la “Novena” un carro Telescópico donado por don Juan Baburizza Gabric, con motivo de la conmemoración del Centenario de la Compañía. La enaltecedora tradición de filantropía para con la “Novena” iniciada en 1924 por don Pascual Baburizza Soletic, fue continuada por sus sobrinos, don Bozo, prematuramente fallecido en 1952 y don Juan, fallecido el 15 de agosto de 1976; acompañando a este último, su hijo Pascual, Director Honorario de la 9ª Compañía. Así fue, que para el Centenario de la 9ª. en 1958, don Juan Baburizza Gabric, obsequió a “su Novena” como acostumbraba a decirlo, un moderno carro Telescópico “Magiruz-Deutz”, Alemán modelo DL-37, de extensión automática, con 37 metros de desarrollo, cinco tramos, más una prolongación, y una escalera adicional de mano, de 2 metros. Además, el carro contaba con una completa y moderna instalación de intercomunicación entre la punta de la escalera y la base, por medio de micrófonos y altavoces, para facilitar la transmisión de órdenes. Se recibió equipado con un pitón monitor, accionable desde el suelo y también desde la punta de la escalera. Completaba el equipo, un moderno dispositivo automático de salvamento, con cable “Liberator”, con el que es posible efectuar salvamentos de varias personas, sin interrupción alguna. El valor de este carro, y su equipo adicional, fue de US. $ 31.000.- CIF Valparaíso. También por cuenta del señor Baburizza, viajó desde la República Oriental del Uruguay, el Técnico en manejo de carros-telescópicos del Cuerpo de Técnicos de los Bomberos Uruguayos señor Alfredo Pedemonte, quien de inmediato dictó un curso de conducción y operación de la torre del carro. El bombero y M.H.D.G. “Por Méritos” señor Pedro Rojas Ramírez recibió el curso de instrucción y ha sido su principal maquinista y operador por más de 40 años. Su entrega oficial, se registró el domingo 15 de marzo de 1959 en una brillante y solemne ceremonia efectuada en la Plaza Sotomayor, con la concurrencia de altas autoridades, acompañadas del Directorio General y con un público de miles de personas. El Acto se inició con el oficio religioso que estuvo a cargo del Capellán de la “Novena” R.P. Florencio Infante Díaz, quien bautizó el carro Telescópico, con el nombre de “Juan Baburizza Gabric”, el que se encontraba rodeado de sus madrinas, señoras Irma Raic de Baburizza, Mary Baburizza de Raby, Etty Baburizza de Araya, Irma Baburizza de Abovich, Silvia Kaplán de Baburizza, Electre Binda de Campuzano, Raquel de la Vega de Purcell, Eliana Gómez-Lobo de Guevara, Jacqueline Mickman de Winter, Elsa Domínguez de Rodríguez, María Cristina Gallardo de Le Dantec, Marta Aguilera de Fernández, Ana Cueto de Fernández y Aminta Araya de Alvear. Esta impresionante ceremonia, culminó con una hermosa alocución del Capellán Infante Díaz, lo que le valió felicitaciones de todos los presentes, al finalizar el acto. Luego, don Juan Baburizza Gabric, generoso donante del nuevo carro, pronunció un discurso de emocionado contenido, al hacer un sentido recuerdo de su tío, don Pascual Baburizza Soletic, donante a la “Novena” de su primer carro Telescópico y que ahora se dejaba fuera de servicio, para dar paso al progreso y a la renovación; dirigiéndose al Superintendente, señor Guillermo Purcell Winter (3ª Cía.), le expresó textualmente lo siguiente: “Con la misma emoción con que, en estos instantes, nos despedimos de nuestro viejo y querido carro telescópico “Yugoeslavia”, cerrando con ello una página más de la noble y heroica historia de nuestra Compañía, cumpliendo con la ordenanza del Cuerpo de Bomberos, tengo el alto honor de poner en vuestras manos las llaves de esta nueva máquina, símbolo que lo hace poseedor inmediato de ella, para que, por vuestro intermedio llegue a sus destinatarios, con mis mayores deseos de que cumpla eficientemente con su cometido en defensa de la ciudad de Valparaíso, nuestro querido puerto, en la seguridad de que la conservarán con el mismo esmero y cariño que le han dispensado a la que, en estos instantes reemplazamos. Con este cambio emocional, hemos dado paso al progreso, en los albores del segundo siglo de existencia de nuestra Compañía”. Agradeció la valiosa donación, el Superintendente señor Purcell, quien en parte de su discurso expresó: “Gracias a la comprensión y a la generosidad de un hombre como don Juan Baburizza Gabric, la ciudad de Valparaíso y el Cuerpo de Bomberos, pueden contar, desde hoy día, con la escala telescópica más moderna que existe en Chile y Sudamérica.Viene esta poderosa máquina equipada con lo mejor de la técnica alemana, con lo más moderno y lo más eficaz; es por esto, señores, que, como bombero y como porteño, me siento verdaderamente orgulloso de este donativo que no tan solo favorece a nuestra institución, sino que, también a toda la ciudad de Valparaíso.” El aspecto emocionante de la ceremonia culminó, sin duda, cuando los voluntarios formaron y abrieron calle al antiguo carro “Yugoeslavia”, que avanzó lentamente, para retirarse de la formación y mientras la banda instrumental de Carabineros de Chile hacía oír los compases del vals “Del Adiós” y un bombero de la “Novena” recitaba una oración que en su parte final, decía: “Treinta y cuatro años de esfuerzos y de sacrificios no lo doblegaron. Ha debido ceder el paso al progreso. Desde hoy su puesto lo ocupa una nueva unidad heredera de sus glorias y forjada en el mismo crisol de generosidad y de filantropía. Por eso al verle alejarse, nuestros corazones se angustian y nuestras gargantas se estrechan por la emoción. Es un viejo amigo que se va, orgulloso de haber cumplido su misión. Y, desde el fondo de nuestras almas, le decimos, simplemente: ¡Adiós!”. Posteriormente se realizó un cóctel en los salones de la Dirección General, donde la señora Irma Radic de Baburizza, fue objeto de una distinción por parte del Directorio, quien le hizo entrega de una bandeja de plata con la inscripción especial, para retribuir algunos de los muchos delicados gestos de la distinguida dama para con la institución. Culminó la ceremonia con un almuerzo ofrecido por el Cuerpo de Bomberos en el Club Naval de Valparaíso, a las autoridades e invitados presentes en honor del señor Baburizza y señora. Finalmente también se quiere recordar en este brevísimo recuento y tener en la memoria a los dos bomberos víctimas del deber, y cumplimos con el doloroso deber de recordar con sincera emoción, a todos nuestros bomberos que han sellado con su sangre el sacrosanto cumplimiento de su deber. Recordar especialmente a nuestros Mártires, cuya figura se alzan gloriosamente, sobre todos los bomberos que ha tenido la Novena y que con su sacrificio sublime, escribieron la página más heroica de su larga historia; RAMÓN CORDERO CARROZA Y HÉCTOR CARVAJAL CARVAJAL, caídos en Actos del Servicio el 19 de abril de 1906 y el 31 de octubre de 1975 respectivamente. 

Valparaíso 1851 (hrm/cca)

Bibliografía: Historia de la 9ª Cía. "Zapadores Freire" de Valparaíso, del M.H.D.G. don Horacio Rodríguez Mc Kenna, Fotografías Archivo personal de Carlos Carvajal Araya.

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sábado, 16 de enero de 2016

Un Gran Incendio Destruyò en la Madrugada del 24 de abril 1948 el Ascensor Esmeralda de Valparaiso

Entre los símbolos más conocidos de la ciudad porteña de Valparaíso (Chile), han estado siempre sus numerosos y típicos ascensores, que inclinados suben y bajan los cerros con las personas que habitan las zonas residenciales altas de la ciudad y lo hacen a bordo de este tradicional medio de transporte del primer puerto de la república de Chile. En aquella época existían más de una treintena de estos en Valparaíso. Un anónimo ciudadano alemán que vivió en el cerro Alegre comentaba desde Alemania.... .


“…A nuestro cerro subía el “Ascensor Esmeralda”, inaugurado en 1905, emplazado en el terreno comprendido desde calle Esmeralda hasta el vértice oriente del Paseo Atkinson. En la estación superior estaba en el paseo y mirador que recuerda a su constructor, John Atkinson Mac Farlan, el que residía en calle Papudo, del antiguo Cº Reina Victoria como le conocían; hoy Cº Concepción. …”. La historia de este ascensor se inicia a finales de 1904, cuando don Federico Page Falkeld presenta una solicitud a la I. Municipalidad de Valparaíso para la construcción del Ascensor bautizado como “Esmeralda”, que unía la plaza Aníbal Pinto Garmendia (antigua Plaza del Orden), y calle Esmeralda Nº 120 (actual numeración Nº 1146 donde funcionó Librería Orellana) con el paseo Atkinson, del Cº Concepción. Esta solicitud fue aprobada el 20 de febrero de 1905. Desde él, es posible contemplar todo el borde costero, los cerros y el plan de la ciudad. Una de sus características es encontrarse permanentemente con turistas y visitantes que llegan al lugar para apreciar la hermosa vista de Valparaíso junto a su movimiento Portuario. En el siglo XVIII hubo una cancha de chueca, y posteriormente ya construido, quedó inmortalizado en el óleo de Helsby, el de la niña con aro. En el paseo también se encuentran hermosas casas, que le da un atractivo propio de fines del siglo pasado. Se accede por el costado del edificio de “El Mercurio”, por la escalera Concepción. Antiguamente llegaba hasta el paseo, el desaparecido Ascensor Esmeralda; actualmente se puede tomar también un colectivo en la Plaza Aníbal Pinto Garméndia frente a la Pérgola de las Flores, y el famoso Café del Poeta, donde funcionó por más de medio siglo; el taller de don Alfredo Schindler Boudon ex combatiente de la I Guerra Mundial, junto a él trabajó su hijo del mismo nombre, incorporándose en la década del setenta su nieto y actual dueño don Erik Schindler, bombero de la Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2 “Bomba Germania” zu Valparaíso. También se podía subir caminando por la antigua calle Tubildad, hoy Calle Almirante Montt. Contaban los moradores del sector que “…En a media noche del sábado 24 de abril de 1948 voces de alarma nos despertaron a todos nosotros avisando que la estación superior del Ascensor “Esmeralda”, ubicada en el Paseo Atkinson, estaba siendo destruida por un incendio que termino con el funcionamiento del ascensor y nos avisaron que por ello debíamos abandonar nuestra casa. Primero pusimos a los dos pequeños hermanos Mareili y Andreas a salvo con la familia Hofbauer, que vivían al otro extremo del Paseo Atkinson, entonces la 2ª Compañía de Bomberos Alemana (Deutsche Feuerwehrkompagnie Nº 2), logró detener el incendio, y evitar que otras casas siguieran quemándose, solo el Ascensor, el Quiosco de Dulces y algunas casas se quemaron completamente. Mudo testigo de lo ocurrido fueron unas maderas carbonizadas y los rieles de fierro quedaron de nuestro Ascensor. El carro bomba que combatió el incendio fue un Ford año 1942 bautizado como “Julio Fenner Heitmann en recuerdo de su Mártir Tte. 3º Julio Enrique Fenner Heitmann. Después se informó que la causa del incendio fue una falla eléctrica (cortocircuito). Nuestro ascensor estaba ardiendo e iluminando todo el sector del lugar del incendio, a 50 metros a la redonda…”.
El ascensor subía diagonal a una altura de 45 metros, escarpando este ascenso en 35 metros de ladera de cerro, distancia medida entre estaciones de plan y cerro en un ángulo de 50º. Luego del incendio y a pesar que los vecinos del sector pedían su reconstrucción, esta nunca se llevó a cabo. El funicular, proyectado por el ingeniero Federico Page, se convirtió en el segundo funicular del Cerro Concepción y, en uno de los cuatros funiculares ligados al complejo que integran los cerros Alegre y Concepción. La prensa de la época informó de inmediato del violento Incendio que destruyó el Ascensor Esmeralda la madrugada del día 24 de abril de 1948 a las 00,53 horas A.M. señalando: La Alarma se dio con atraso y faltó agua al comienzo. La enorme Hoguera iluminó la ciudad y el Edificio ocupado por el Ascensor fue totalmente destruido por el fuego. El día y hora señalado se produjo el gran siniestro que en pocos momentos tomó un incremento que hizo peligrar las casas vecinas de Plaza Aníbal Pinto Garmendia, calle Esmeralda y Paseo Atkinson, en el Cº Alegre. En sus comienzos desde los balcones del lado poniente del Paseo Atkinson los vecinos podían observar que una llama que parecía arder en el lado izquierdo de la línea del ascensor, a mitad del cerro, tomó uno de los cables y produjo una chispa eléctrica de luz amarilla que en forma vertiginosa subió hasta la casa de máquinas que no tardó en arder. A la una y media de la madrugada, es decir en escasos treinta y cinco minutos, ya había ardido todo el sector, mientras las primeras bombas que llegaron, atacaron desde el plan, evitando que las chispas y escombros ardientes que caían sobre los techos propagaran el fuego a diferentes casas. Como informaba la prensa, en contados minutos todo el edificio quedó convertido en una enorme hoguera que iluminó gran parte de la ciudad, provocando alarma, sobre todo entre los vecinos de calle Esmeralda. Muy tarde la Alarma.- Pero la alarma fue dada con mucho atraso. Algunos choferes de taxis que se encuentran en el paradero de la Plaza Aníbal Pinto Garmendia avisaron a los bomberos. Uno de los choferes que fue de los primeros en notar el fuego nos declaró que había podido observar perfectamente que el fuego tuvo su origen en un cortacircuito, pues vio salir la característica llamarada que cundía poco a poco en el cerro. Los dos carros del ascensor se encontraban ubicados en medio del recorrido. El fuego consumió los cables y los dos vehículos se precipitaron hacia abajo causando grandes destrozos en las instalaciones del ascensor. Los dos carros quedaron destruidos totalmente. En el Paseo Atkinson. Los edificios colindantes que se encuentran en el Paseo comenzaron a arder, a pesar de los esfuerzos que hacían los bomberos para salvarlos. Sin embargo, más tarde, los bomberos consiguieron obtener buen éxito en su empeño y así salvaron muchas de las propiedades que corrían un serio peligro de ser consumidas por las llamas. Pero la alarma fue dada con mucho atraso. Algunos taxistas que se encuentran en el paradero de la Plaza Aníbal Pinto Garmendia avisaron a los bomberos. Uno de ellos que fue de los primeros en notar el fuego declaró a la prensa que había podido observar perfectamente que el fuego tuvo su origen en un cortocircuito, pues vio salir la característica llamarada que iba cundiendo poco a poco de un cable del ascensor. Inmediatamente nos agregó, fuimos a dar aviso a la Compañía de Bomberos que estaba más próxima, la que acudió en el acto y solo después de varios minutos se dio la alarma por medio de las bocinas del Cuerpo. Caen los dos Carros del Ascensor Esmeralda, el fuego había tomado un enorme incremento y no solo se extendió por la parte superior del ascensor que da al Cerro Alegre sino también en la parte baja que queda en calle Esmeralda. Los bomberos llegaron con su acostumbrada rapidez, cuando fueron llamados y comenzaron su labor, pero sus propósitos fueron frustrados en los primeros momentos debido a la falta de agua. Más tarde contaron con ella y de este modo trabajaron hasta dominar el fuego. Los dos carros del ascensor se encontraban ubicados en medio del recorrido. El fuego consumió los cables y los dos vehículos se precipitaron hacia abajo causando grandes destrozos en las instalaciones del ascensor. Los dos carros quedaron destruidos totalmente. Tres Empleados del Ascensor:- La rapidez con que se propagó el fuego hizo que los empleados del Ascensor “Esmeralda” huyeran lo más rápidamente posible José Coloma Cáceres y Guillermo Álvarez lograron salir hacia la calle, pero no así Violeta Arduain Muñoz, que fue sacada más tarde por los bomberos. Recibió quemaduras y fue llevada a la asistencia Pública donde quedó hospitalizada en estado de gravedad. Bomberos accidentados.- El voluntario de la 8ª Cía. “Zapadores Franco-Chilenos” don Armando Varas Alfaro sufrió un principio de asfixia y fue llevado rápidamente a la Asistencia Pública, donde se le atendió en forma solícita. También sufrió algunas lesiones el bombero de la 5ª Compañía “Pompe France” don Juan Zorrilla. Estaba trabajando junto con sus demás compañeros cuando cayó sobre él un palo ardiente, y le ocasionó algunas lesiones. Dos Detenidos.- Los empleados del ascensor Srs. Coloma y Álvarez fueron detenidos por Carabineros. Ninguno de los dos sabía como había estallado el incendio. El fuego los despertó y trataron de huir lo más rápido posible. Luis Santander Mena.- era el Maquinista. Se encontraba durmiendo cuando estalló el fuego y en los primeros instantes trató de huir lanzándose hacia la calle Esmeralda Pero no pudo hacerlo. Volvió entonces hacia la parte superior y lo alcanzaron las llamas. Fue rescatado por los bomberos y trasladado de urgencia a la Asistencia Pública donde quedó hospitalizado con graves lesiones en su cuerpo. Habla don Eduardo B. Budge Barnard.- El Director Honorario del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y bombero de la 1ª Cía. “Bomba Americana” don Eduardo Budge, que llegó de los primeros a la Plaza Aníbal Pinto Garmendia manifestó su extrañeza por el retraso con que fue dada la alarma de incendio. La mayoría de los bomberos que llegaron al comienzo del siniestro, acudieron por el sonido producido por los carros del Cuerpo de Bomberos. La primera llamada desde el Cerro fue la que hizo la 4ª Cía. de Bomberos “Almte. Manuel Blanco Encalada”, que entregó agua a la 3ª Cía. “Cousiño y A. Edwards”, Armó desde el sitio llamado “Los Catorce Asientos ubicados en la salida de vehículos en la parte posterior lateral del Colegio Alemán de Valparaíso. También se extendieron tiras directamente desde el Estanque de agua salada del Cerro Cárcel. Del plan envió agua a la 11ª Cía. “George Garland” colocando pistones en los tejados del Bar Neptuno y otros establecimientos. Se dedicaron a remojar el pasto y los escombros ardiendo que se desprendían de la caseta superior. La casa a mano derecha de la caseta baja del ascensor quedo bloqueada al caer los carros. En efecto al desarmarse los carros, estos bloquearon las salidas. Don Germán Saavedra E. que vivía en el Paseo Atkinson 133 pudo huir con sus cuatro familiares. Tenía el señor Saavedra un negocio de Frutería y Dulcería a la salida misma del ascensor. Salió al techo de su casa que ya se encontraba en llamas y alcanzó a salvarse junto con su familia. El señor Saavedra tenía la suma de $ 10.000.- pesos en dinero efectivo guardada en su casa. No alcanzó a llegar hasta la pieza donde estaba el dinero y estos fueron consumidos por el fuego. El señor Saavedra tenía asegurada su casa en la Compañía de Seguros Franco Chilena, pero estimó que los perjuicio ocasionados de ninguna manera los cubriría dicho seguro. El perro Bobby.- Es un perro color café que recorría ayer los escombros lanzando lastimeros ladridos. El animal no se apartó un momento del sitio donde hasta hace pocas horas funcionaba el ascensor en busca de su amo. Al conversar los periodistas con los vecinos acerca de la actitud del perro, tuvieron conocimiento que perteneció a Abraham González Avendaño. Este murió hace algunos meses, después de prestar servicios en el ascensor durante muchos años. Quien sabe si el recuerdo del amo que se había ido para siempre determinó que el perro no abandonara el local donde había vivido desde pequeño y ayer ante la desaparición de lo último que le quedaba, el perro gemía en forma lastimera. Más Damnificados.- En Paseo Atkinson 153 vivía la señora Dora Pizarro viuda de Pizarro, que perdió todo cuanto tenía. En la Compañía de Seguros La Transandina había tomado un seguro por $ 30.000.- pesos, pero las pérdidas superaban los ochenta mil. También fue destruida la casa de Atkinson 151, donde vivía doña Berta Cruz Roja. Tenía un seguro en la Cía. de Seguros La Polar, por la suma de $ 10.000.- pesos. En la misma casa vivían la Sra. María Teresa Bórquez de Fritz y los señores Jorge Roger y Arturo Davis. En Atkinson 161 bajos, vivían don Humberto Arancibia Castillo quien perdió todo. Tenía un seguro por $ 50.000.- pesos en la Cía. de Seguros Chilena Consolidada. Las Pérdidas las calculan en el doble. En los altos de este edificio vivía don Juan Videla Astorga que también perdió todo. Aguas de Pozos Particulares.- En los primeros momentos, la prensa señaló que los bomberos no tenían agua para atacar el fuego desde el Cerro Alegre. Con el objeto de solucionar transitoriamente la situación, el bombero de la 3ª Cía. “Cousiño y A. Edwards” don Julio Correa, conectó las mangueras con el pozo que tiene en su residencia del Cerro Alegre, el 2º Comandante del Cuerpo don Guillermo Purcell Winter (3ª Cía.). De esta manera se pudo salvar la situación y evitar que el fuego alcanzara mayores proporciones. Pesada tarea desplegó el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso para sofocar el violento incendio que se declaró y destruyó por completo el Ascensor Esmeralda que unía la calle Esmeralda con el Paseo Atkinson y varias propiedades de este mismo paseo y varias propiedades en el Cerro Alegre en de la madrugada del día 24 de abril de 1948, desde las 00:53 horas, hasta después de las 04,30, hora en que el fuego era completamente dominado luego de poner fin a este funicular originado por un cortocircuito en el cable principal de energía. Cuando los bomberos se encontraban entregados a un merecido y reponedor descanso, nuevamente, a las 07,40 horas, las bocinas del Cuerpo llamaban a estos abnegados bomberos; esta vez para combatir el fuego que había hecho presa un edificio de la calle Blanco. Vemos como con nuevos bríos y entusiasmo inigualable; se entregan a la lucha por salvar la propiedad ajena. La ciudad una vez más tiene una deuda de gratitud para con estos bomberos que exponen su vida y solo tienen por lema: “Valor y Abnegación” (hoy “Abnegación y Constancia”). No se puede dejar pasar inadvertida la actuación que la cupo a Carabineros de Chile, especialmente en el primer siniestro, donde se constituyeron desde el primer momento. El mayor de Carabineros señor Augusto Vicencio al mando de Oficiales y tropa de la 4ª Comisaría no solo se encargaron de mantener el orden y practicar las primeras investigaciones, sino prestaron toda clase de ayuda a los damnificados, en algunos casos consiguiendo alojamiento para los que habían quedado a la intemperie. Este es otro hito histórico de los bomberos de Valparaíso que se aleja en la bruma del tiempo y se pierde en el humo de los incendiosValparaíso 1851 (hrm/cca.)

Agradecimientos a la Hemeroteca de la Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso, a Erik Schindler, Bombero Voluntario de la Deutsche Feuerwehrkompagnie zu Valparaíso y a la Dra. Elizabeth Tuschen, Hospital de Bonn República Federal de Alemania

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